No todo lo que se ama dura para siempre

Criterios Martha Vargas Vázquez

No seamos nada, eso dura más…

No todo lo que se ama dura para siempre, es algo que siempre escuchamos y que quizás no nos damos cuenta de que así es la vida, todo lo tenemos prestado por un tiempo, por un instante llamado vida. Es tan breve el tiempo que pasamos junto a los seres y cosas que amamos, que debemos disfrutar el tiempo a su lado, cuidar de ellos y corresponder si ellos también nos aman.

Muchas veces nos han dicho que no dura cuando no se cuida, cuando decide alejarse, cuando se pone una barrera, cuando no hay más que quejas, cuando muere, cuando el tiempo es tan corto y la distancia pesa. Debemos estar consientes que no todo lo que llega a nosotros perdura para siempre, se cansa cuando no hay entrega, cuando sólo uno da, cuando en lugar de besos, reinan las peleas, cuando todo excepto tú es importante, lo que expresas importa poco, cuando vives de mentira en mentira. Cuando el egoísmo sale, ya tenemos lo que queremos ahora ya está junto a nosotros, no importa que quiera o sienta él o ella; aquí lo importante es tener la posesión, lograr tenerlo como si fuera un trofeo.

Todo se empieza a perder cuando dejamos de disfrutar los buenos momentos, no los alimentamos, al contrario los dañamos. No entendemos que todo lo que se desea llega, debemos trabajar  para lograr lo que se desea, no basta con tener un sueño, debemos ir por él si no hay suficiente confianza para recibir las críticas ajenas, si no se entiende que lo que no se vive de joven, puede que mañana ya no se pueda. Estamos de paso en la vida y la vida misma se vuelve un instante.

No todo es sincero porque si hay suerte, no hay moneda y si no hay moneda, ya nada nos queda. No todo lo que se va vuelve.

Se debe de luchar día con día, cuando uno entrega más de la cuenta, cuando el otro simplemente se cansa y no lo intenta, cuando la vida pasa la factura y las cuentas pendientes quedan. Cuando crees tener el amor o la persona amada para siempre, de repente se pierde, se va, se muere o simplemente está ahí sin estar. Lo que esperamos no siempre lo tenemos, cuando cada quien se reserva lo que sueña, cuando no se comparten las ilusiones por temor a que nunca sucedan, cuando el miedo a intentarlo se nos vuelve una dura prueba y cuando ya no quedan más motivos para desearlo o pensarlo. Simplemente vives por vivir sin ilusión y lo peor creyendo que tienes lo que amas cuando él o ella están físicamente pero sólo así, sin estar estando.

Siempre buscamos dar lo mejor de nosotros, quizás sin esperar nada a cambio, sólo por el simple hecho de que la soledad no habite en nosotros y nos amargue la vida. No todos llevan resiliencia en el corazón. En la búsqueda de la vida se nos va el tiempo, el reloj no se detiene y a veces hace más falta lo que ya se tiene, nunca estamos satisfechos siempre queremos más. 

Debemos entender que el amor dura lo que dura, cuesta mucho separarnos de lo que amamos, el alma duele si el amor no es correspondido, recíproco. Pero debemos entender que al final la vida esta hecha de etapas y estas tienen un inicio y un final. Lamentablemente vivimos en una cultura  basada en la idea del éxito y el fracaso, el egoísmo y el egocentrismo, el miedo a la soledad, tenemos serios problemas para aceptar la realidad, nuestra realidad. En estos tiempos que estamos viviendo nos hacen adaptar nuestra realidad a nuestras necesidades, con todas las dificultades y frustraciones que ello conlleva.

Negarse a asumir una ruptura sentimental, por ejemplo, es una empresa inútil, ya que no sirve esforzarse en seguir en una relación con alguien que ya no quiere estar a nuestro lado. Si él o ella se esta desenamornado es poco lo que se puede hacer para impedirlo. No sirve ponerse en plan guerrero, en modo servil, ni en modo víctima: nadie se queda con alguien que no ama. Aparte no es sano mantener a quien no te ama a tu lado. Las emociones y los sentimientos surgen y viven libres, aunque trabajemos en nosotros mismos; no se puede modificar o transformar a los demás.

El proceso de aceptar el final de una relación puede ser muy corto o muy largo, depende de nosotros y de las herramientas que tenemos para asumir que las cosas son como son. Una técnica para aceptar la realidad es disfrutar al máximo el aquí y el ahora, disfrutar lo que tenemos y vivir el día a día. Agradecer lo que se tiene y lo que se vive. La gente que peor pasa una ruptura es la que tiene escasa tolerancia a la frustración, a esta gente les cuesta mucho trabajo aceptar un “no”. El amor no se compra, no podemos mandar en los sentimientos de los demás, debemos de aceptar que no todos nos van amar. Debe de haber reciprocidad de lo contario la balanza se va para un lado y ese es el que más sufre cuando ve que fue el único que dio y que nada recibió. 

Cuesta trabajo entender que las cosas empiezan y acaban, pero debemos aprender a agradecer la oportunidad de vivir cosas bonitas pero estar consientes que eso puede cambiar, no vivir con la preocupación de que esto o el otro va a terminar, simplemente vivir plenamente y dando lo mejor de uno cada instante.

 No hay más tristeza, que la que en los ojos nos queda cuando se va alguien que nos ama.

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