Hace algunas semanas, escribí cómo la industria de la tv y del cine deberían aprovechar la temporada de premios para atraer al público que año con año han ido perdiendo.
El domingo pasado, los Golden Globes fueron la transmisión perfecta para arrullarse en casa y dormir como bebé.
Pudieron haber hecho una ceremonia dinámica e inolvidable, pero no. De entrada, la alfombra roja se hubiera podido evitar, los outfits que usaron las estrellas de Hollywood se podían apreciar mejor por redes sociales que en la transmisión en vivo, ya que los entrevistados estaban sentados frente al monitor como en cualquier videollamada. Por favor, busquen el momento en que Gillian Anderson gana el premio como mejor actriz de reparto por interpretar a Margaret Thatcher en la serie “The Crown” de Netflix, parece que estaba vestida con una playera del concierto de alguna banda de metal, pero al momento de ver el vestido completo, diseñado por Dior, nos damos cuenta de que es una pieza bellísima y que se debe mostrar así, entera. Extrañamos una alfombra roja adecuada a los tiempos que estamos viviendo, se pudo haber hecho de manera remota, pero bien, dejando lucir los vestidos y trajes que portaban los nominados.
Aunque muchos de los actores, actrices, directores y directoras nominadas estaban en un cuarto de hotel del mismo Beverly Hilton, donde se estaban transmitiendo los premios, los invitados a la ceremonia, fueron el personal de salud en manera de agradecimiento por toda su labor a lo largo de todo este año. Creo que a la ceremonia le hubiera sumado si algunos de los actores, actrices y demás luminarias hubieran convivido en el mismo espacio con los doctores, usando cubrebocas y guardando distancia, así, los invitados, doctores y enfermeras hubieran podido intercambiar fotos, anécdotas y hubieran también podido interactuar con Tina Fey y Amy Poehler que se encargaron de presentar la ceremonia.
Sabemos que los servicios de streaming se han popularizado en los últimos años, mucha gente cuenta con al menos un servicio en su casa, siendo Netflix el más popular entre las familias mexicanas. Hubo varios premiados que, según yo, no merecían el Globo de Oro, pero me parece que la tendencia últimamente es premiar a lo más popular. ¿Recuerdan los Golden Globes del año 2019 cuando Ramy Malek le ganó a Bradley Cooper, Lucas Hedges, William Dafoe y John David Washington? ¿De verdad Ramy Malek fue mejor que todos estos nominados o su película fue mucho más popular?
Este año los Golden Globes me dejaron claro, que sí, que la tendencia es premiar a lo más popular, ¿Cuántos lectores de esta humilde columna vieron “Gambito de Dama” y cuántos vieron “The Undoing” o “Mrs. America”? ¿De verdad Anya Taylor-Joy fue mejor actriz que Cate Blanchett y Nicole Kidman? Lo dudo.
En fin… Como lo escribí también en columnas anteriores lo que les importa a los estudios es el dinero, no el arte y al parecer lo que les importa ahora a los premios es reconocer a lo más popular no a lo de mejor calidad.
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Cynthia Saes
