Poni Poni

Angelica Lobato Torres Criterios

Cuando decidí nombrar esta columna así, fue porque tengo 2 referencias: Una es Nayeli, amiga de mi hermana y de varios colaboradores de este, su humilde portal, que está en un lugar mucho pero mucho mejor que este universo y la otra referencia es una de mis compañeras del trabajo que repetía esas palabras hasta llegar al librero que tenía los títulos de Elena Poniatowska, la Poni. 

Una vez más, el nombre completo de la autora parece por si mismo una novela: Hélène Elizabeth Louise Amélie Paula Dolores Poniatowska Amor, nació en Paris de familias rusas y mexicanas; en su árbol genealógico hay realeza de Polonia y Lituania y americana, entiéndase hay inspiración en su ADN. 

En estos días es más conocida por sus opiniones políticas, de las cuales no hablare porque como diría Juan Gabriel “¿Pero qué necesidad?” Pero si comentaré que tiene un amplio interés por cuestiones sociales y da abiertamente su opinión sobre nuestros gobernantes, lo que es casi de esperar al saber que empezó siendo periodista. 

Su obra más conocida es: “La noche de Tlatelolco” que es una crónica acerca de lo que pasó el 2 de octubre de 1968 según sus protagonistas. El libro ya es casi manda leerlo en la secundaria o preparatoria, lo cual creo que ayuda a inspirar a que varios estudiantes entren en su “etapa comunista”. La primera parte del libro “Tomar la calle” nos da un antecedente del movimiento estudiantil, lo que los participantes creían que habían logrado y lo que los medios de información daban a conocer para las personas que no están involucradas. La segunda parte llamada “La noche de Tlatelolco” es sobre los hechos sucedidos en la matanza y testimonios posteriores de maestros, familiares y protagonistas de los acontecimientos, junto con un conjunto de fotografías que, en su época, fueron compartidas de manera confidencial. Poniatowska no da una postura, sino que trata de dar a conocer el mismo acontecimiento entrevistando a personas con diferentes puntos de vista. 

Pero para mí, lo que más me gustó leer de ella, fueron sus biografías noveladas. “Querido Diego, te abraza Quiela” es una reunión de cartas de, supuestamente, la primera esposa de Diego Rivera Angela Beloff le envía al pintor. Las cartas son invención de Poniatowska para contarnos como Quiela como Diego solía llamarla, le escribe a su esposo desde Paris pidiéndole que no la olvide y que aún espera que él vuelva, a pesar de que ya han pasado varios años de su separación. “Ella me dio todo lo que una mujer puede dar a un hombre. En cambio, recibió de mí todo el dolor en el corazón y la miseria que un hombre puede causarle a una mujer”. 

“Tinísima” es la historia de la fotógrafa Tina Modotti. Esta mujer fue parte importante del movimiento comunista en el que se vieron involucrados personajes como: David Alfaro Siqueiros, Frida Kahlo y Diego Rivera. Iniciando con su sueño de ser una actriz de Hollywood, la vida, la política y el amor la llevaron por otro camino. Trabajar para los rusos, ser enfermera durante la guerra en España. Este libro, algo largo, nos cuenta demasiadas historias para los 46 años de vida que tuvo la fotógrafa. “Leonora” nos cuenta sobre la pintora Leonora Carrington, una mujer que parecía tener todo su futuro arreglado al ser heredera de un magnate textil inglés, pero ella no quería ese destino, se volvió “loca de amor” por un hombre casado y judío, hasta llegar al punto de sufrir una lobotomía por decisión de sus padres. Siempre tuvo la capacidad de ver cosas que los demás no veían y encontró en la pintura la forma de plasmar el surrealismo que sus ojos lograban ver.  

Y por último les contaré del libro que amé y podría leer mil veces. “Dos veces única” nos habla de Lupe Marín. Mujer que también fue esposa de Diego Rivera y que las múltiples biografías de Frida Kahlo nos han dado a conocer como una mujer aferrada al pintor. Pero Lupe fue una mujer que nunca se dejó ningunear por nadie y siempre decía lo que pensaba, sin importar quien fuera la persona a quien tenía enfrente, exigente como madre, podemos decir sin problema que dejo traumados a sus hijos con su manera de “quererlos”. Una mujer que al parecer no fue importante, pero estuvo siempre en el lugar indicado y rodeada de las personas indicadas. El libro parece que quiere hacerte que odies a Lupe, y si bien no la amas, agradeces saber que no es una víctima. 

La Poni, es mejor leerla que escucharla, sobre todo en lo que tiene que decir en estos días. El pasado 19 de mayo cumplió 89 años y no creo que el tiempo la detenga. Lean su obra, les prometo no se arrepentirán. 

angelica.lobato@criteriodiario.com