Por: Redacción Criterio Diario / Foto: Twitter @jesusmanuelh
Durante la “Toma de compromiso de consejo directivo de la Confederación Patronal de México (COPARMEX)”, empresarios de Puebla reclamaron y exigieron a gritos al gobernador de Puebla, Miguel Barbosa Huerta, devolver el campus de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP), que fue tomado el pasado 29 de junio y permanece inactivo hasta la fecha.
Durante el evento, el Gobernador tomó la palabra y posteriormente dio un espacio para que la audiencia realizara preguntas o comentarios. Uno de los empresarios presentes le pidió al mandatario que diera una explicación sobre la UDLAP, a lo que Barbosa respondió “de la Universidad de las Américas, miren, no es el lugar para que explique técnicamente el asunto. La UDLA sigue funcionando de igual manera como ha estado funcionando, con esa lógica.”
Antes de que el Gobernador pudiera terminar, los empresarios comenzaron a protestar y mostrar su descontento y desaprobación ante sus palabras diciendo “no” colectivamente. Al notar lo que sucedía, el recién nombrado titular de la COPARMEX trató de intervenir para pedir a los asistentes respeto para el Gobernador.
Sin embargo y a pesar de los esfuerzos del Titular por mantener la calma, Barbosa continuó la polémica diciendo “permítame, a mí no me van a impresionar, sabía que esto podía ser y estoy acá.” Prosiguió haciendo un recuento de las irregularidades que se cometieron dentro de la Fundación Mary Street Jenkins, acusada de robar 750 millones de dólares. “La UDLA no tiene injerencia del gobierno. ¿De dónde sacan ustedes que yo devuelva la UDLAP? Ese es un tema de fundaciones” expresó.
Los presentes también reprocharon al Gobernador el aumento de impuestos y la falta de transparencia en su gobierno. A pesar de las acusaciones, el mandatario aseguró que en su administración no había “moches” y sostuvo que “no hay nada oculto” en su gobierno.
Han pasado cinco meses desde que el campus de la UDLAP fue tomado. Miles de alumnos, profesores, docentes y personal administrativo han permanecido sumidos en la incertidumbre sobre lo que sucederá con el campus. Ha habido varios juicios en los que se ordena que el campus sea devuelto al Patronato de la Fundación Mary Street Jenkins, sin embargo, el campus sigue inhabilitado y el Gobernador se niega a dar una respuesta clara sobre el asunto.
