Por: Redacción Criterio Diario / Foto: Twitter: @alertanoti
Tanto por un escándalo sexual, como por renuncias de miembros de su gabinete, Boris Johnson podría estar viviendo sus últimas horas como primer ministro de Reino Unido. El martes 5 de julio, dos de los altos ministros de su gabinete presentaron su renuncia.
Debido a un escándalo sexual por parte de un miembro del gobierno de Boris Johnson, los ministros Sajid Javid y Rishi Sunak decidieron dejar sus cargos luego de días de presión por la manera en que se manejaron las denuncias de conducta sexual inapropiada por parte de este funcionario llamado Chris Pincher.
El vicejefe de la bancada a la que pertenece Johnson, Chris Pincher, está acusado de tocar sin consentimiento a dos invitados de una cena privada que se organizó la semana pasada. Cuando salieron a la luz estas denuncias, el funcionario británico mejor decidió presentar su renuncia el pasado jueves 30 de junio.
Lo que metió en problemas a Boris Johnson, fue que su equipo hizo un lío con las acusaciones de conducta inapropiada que tenía Pincher mientras era ministro de Relaciones Exteriores. Primero indicaron que el primer ministro de Reino Unido no tenía idea de estas denuncias contra el funcionario; sin embargo, cuando todo ya apuntaba a lo contrario, dijeron que sí sabía pero que ya se había resulto esos casos.
Más tarde se dio a conocer que una de las acusaciones contra Chris Pincher, una de las que no se habían informado antes, había sido confirmada por el gobierno de Johnson. El vocero del primer ministro explicó que cuando señalaron que algunas de las acusaciones ya se habían “resuelto”, en realidad quisieron decir que habían sido “confirmadas”.
La mañana de este martes 5 de julio, Simon McDonald, antiguo funcionario de alto nivel del Ministerio de Relaciones Exteriores, reveló que Johnson sí había sido informado de una investigación sobre la conducta de Pincher. Esto provocó que varios funcionarios pusieran su renuncia en la mesa y, de hecho, se espera que lo hagan más por cómo se ha tratado todo este problema.
Como el pasado 6 de junio se ganó el voto de confianza del Partido Conservador, es inmune a cualquier problema de su cargo durante 12 meses pero, los legisladores conservadores pensarían en hasta cambiar las reglas de su propio partido para sacar a Boris Johnson.
Si esto llegara a pasar, el Partido Conservador británico deberá elegir primero a un nuevo líder que se convertiría en el nuevo primer ministro de Reino Unido.

