Por: Redacción Criterio Diario / Foto: Twitter: @mayatvhn
Este sábado 6 de agosto se dio a conocer que Archie Battersbee, un niño británico de 12 años, finalmente falleció en el Royal London Hospital, lugar donde pasó casi cuatro meses en coma y conectado a aparatos luego de realizar un reto viral de internet conocido como el ‘Blackout Challenge‘.
Este reto consiste en provocarse una asfixia, ya sea con las manos o con algún otro objeto, hasta desmayarse mientras te grabas con tu teléfono y después despertar para compartir tu experiencia o “lo que sentiste” durante esos minutos de inconsciencia. Algo que en el caso de Archie Battersbee, así como de otros niños del mundo, ha terminado en muerte.
En abril de 2022 Archie Battersbee realizó el ‘Blackout Challenge’, su mamá lo encontró inconsciente. Trasladaron al pequeño al hospital londinense donde le proporcionaron varias máquinas y medicamentos que lo mantenían con vida. El hospital londinense lo declaró con muerte cerebral y pedían desconectarlo para que tuviera una muerte digna
Los médicos indicaron que Archie presentaba muerte cerebral debido a la falta de oxígeno que su cerebro dejó de recibir; su condición era tan delicada que cualquier movimiento brusco durante sus cuidados diarios podría haberle provocado la muerte.
Para los padres del niño el problema con el Royal London Hospital comenzó cuando la institución pidió a una jueza que Archie Battersbee fuera desconectado, ya que después de realizarle una resonancia magnética el pasado 31 de mayo, declararon que el niño tenía muerte cerebral. Se dio autorización luego de ver las pruebas médicas que no daban ninguna esperanza de vida para el niño
“Doy permiso a los profesionales médicos del Royal London Hospital para que dejen de suministrar ventilación asistida a Archie Battersbee”, indicó la jueza el pasado 13 de junio y tras varias semanas del pleito legal entre los médicos del hospital y los padres del niño.
“Si Archie permanece con ventilación mecánica, el resultado probable para él es una muerte súbita, y las perspectivas de recuperación son nulas”. La jueza declaró admirar el amor que los padres tenían por su hijo, pero siempre recordándoles que Archie no iba a mejorar y podría morir en cualquier momento y quedarse sin la posibilidad de despedirse de él.
Los padres de Archie Battersbee apelaron la decisión en espera de un milagro, ara la mamá del niño la decisión del tribunal era decepcionante´.
“Basar este juicio en una prueba de resonancia magnética y en que sea ‘probable’ que esté muerto, no es suficiente. Esta debe ser la primera vez que alguien haya sido declarado ‘probablemente’ muerto en base a una prueba de resonancia magnética”.
La mujer afirmaba que su hijo le tomaba la mano y que su corazón aún latía, por lo que aún tenía esperanzas en que Archie retomara su consciencia.
“Hasta que sea la voluntad de Dios, no aceptaré que se vaya. Sé de milagros en los que personas han regresado de una muerte cerebral”.
Los padres de Archie Battersbee recibieron el apoyo del Christian Legal Center, una organización cristiana que contribuía al debate sobre los límites profesionales por parte del sistema de salud y también, la esperanza de esperar un milagro que clínicamente se ve imposible de ocurrir.
La jueza no cambió su veredicto al darle permiso al hospital de desconectar al niño, los padres de Archie hicieron una apelación para que el pequeño estuviera ahí hasta que tuvieran el permiso para trasladar al niño a un centro de cuidados paliativos para sus últimos días.
La petición no fue tomada en cuenta, pues la condición del niño era tan mala que pensar en un traslado corto era prácticamente imposible. Fue así que sin ninguna otra alternativa por la vía legal, los papás de Battersbee no tuvieron otra opción más que aceptar el destino de su hijo.
“He hecho todo lo que le prometí a mi pequeño que haría. Y lo he hecho”.
La mujer comenzará una batalla para garantizar la vida a las personas que se encuentren la misma situación que su pequeño y con la intención de honrar su legado.

