Por: Redacción Criterio Diario / Foto Twitter: @SPRInforma
La esposa del exsecretario de Seguridad en épocas de Felipe Calderón subió al estrado durante el juicio que García Luna enfrenta; Linda Cristina Pereyra se encargó de aclarar algunos ingresos que son investigados.
La fiscalía cuestionó a Pereyra sobre un salto en los ingresos que, en conjunto con ella, declaró Genaro García Luna de 2008 a 2009, pasó de reportar 380 mil pesos a 3.5 millones.
Según la esposa del extitular de Seguridad, ese amento no fue significativo, se hicieron las correcciones pertinentes fue suficiente para no ahondar en el asunto, sobre todo, porque el juez limitó los cuestionamientos a únicamente los bienes adquiridos antes de 2013; por lo que no se pudo preguntar cómo es que la familia de García Luna vive en mansión de 3.7 millones de dólares, en Miami.
Según Linda Cristina Pereyra, los ingresos provienen de comprar inmuebles, renovarlos y, luego venderlos a un precio más alto.
Pereyra señaló que conoció a García Luna en 1989, cuando se conocieron en el CISEN; con lo que obtuvo de indemnización al salir del centro de inteligencia, compraron su primer departamento en Xochimilco y en adelante compraron dichas propiedades con lo que él ganaba de funcionario, junto con lo que ella sacaba de una papelería que puso.
Según la esposa de García Luna, la situación mejoró con el gobierno de Felipe Calderón: ahí el acusado fue nombrado director de la Agencia Federal de Investigación (AFI) y, con ello, los negocios inmobiliarios fueron creciendo.
Entre sus adquisiciones se nombraron un local de venta de artículos para fiestas, establecimiento de una cafetería, de la cual obtuvieron muchos de sus ingresos, y la compra de una casa en Cuernavaca. Todo costeado con ahorros, créditos bancarios y del FOVISSSTE e hipotecas. Así, pudieron llegar a comprar una vivienda valuada en 7 millones de pesos, ya cuando García Luna era secretario de Seguridad con Felipe Calderón.
Sobre mudarse a Miami, Pereyra dijo que fue para evitar el acoso de la prensa: “Pensamos en salir fuera de México porque queríamos que nuestros hijos tuvieran una vida normal”.

