Por: Redacción Criterio Diario / Foto X: @Gob_Puebla
Israel confirmó la muerte de Haitham Ali Tabatabai, señalado como jefe de Estado Mayor de Hezbolá, durante un ataque aéreo contra un edificio residencial en Haret Hreik, uno de los suburbios del sur de Beirut controlados por el grupo islamista chiita. El bombardeo dejó cinco muertos y 28 heridos, según el Ministerio de Salud del Líbano, y elevó la tensión política y militar en la región, a una semana de la visita del Papa León XIV al país.
El ataque, considerado por dirigentes de Hezbolá como “la ruptura de una línea roja”, marca uno de los episodios más graves desde el alto el fuego alcanzado entre Israel y el movimiento libanés en noviembre de 2024 bajo mediación de Estados Unidos.
En un comunicado, el ejército israelí aseguró que el operativo estuvo dirigido contra Haitham Ali Tabatabai, identificado por Estados Unidos desde 2016 como líder clave de Hezbolá, sancionado e incluido en listas internacionales de terrorismo. Ese mismo año, Washington ofreció una recompensa de hasta 5 millones de dólares por información sobre sus actividades.
El comunicado señala que Tabatabai, “comandaba la mayoría de las unidades de Hezbolá y trabajaba activamente en restaurarlas y prepararlas para una futura guerra contra Israel”.
La oficina del primer ministro Benjamín Netanyahu describió el ataque como una acción “en el corazón de Beirut” contra un responsable de “armar y fortalecer” a Hezbolá. El gobierno israelí reiteró que sus operaciones buscan impedir la reconstrucción militar del movimiento chiita.
Aunque Hezbolá reconoció que el ataque apuntó a un miembro de alto rango, evitó confirmar la muerte de Tabatabai. El dirigente del movimiento, Mahmoud Qomati, afirmó desde la zona bombardeada que el operativo, “cruza una nueva línea roja y obliga a la dirección a evaluar la respuesta adecuada”.
El bombardeo impactó los pisos tercero y cuarto de un edificio de nueve plantas, arrojando escombros sobre la avenida principal. Según testimonios recabados en el lugar, varias familias huyeron de sus departamentos por temor a nuevos ataques.
El operativo es el quinto cometido por Israel contra este bastión de Hezbolá en Beirut desde el alto el fuego de 2024.
El presidente libanés Joseph Aoun condenó el ataque e instó a la comunidad internacional a actuar “con fuerza y urgencia” para detener las incursiones israelíes.
Las autoridades del Líbano afirman que Israel sigue ocupando cinco puntos estratégicos en el sur del país y que ha reforzado bombardeos en zonas donde, según Israel, Hezbolá intenta rearmarse y reactivar infraestructuras que violarían los términos del acuerdo.
Por su parte, el gobierno de Netanyahu sostiene que estas operaciones son necesarias para “mantener los términos del alto el fuego” e impedir que Hezbolá recupere su fuerza militar.
“No permitiremos que la organización terrorista se fortalezca en ningún punto del Líbano”.
Al ser consultado sobre si Estados Unidos fue informado antes del ataque, el vocero respondió que Israel toma decisiones de forma independiente.
El bombardeo ocurre apenas una semana antes de la llegada del Papa León XIV, quien realizará su primer viaje internacional al Líbano. La visita es vista por muchos como un gesto de esperanza para un país golpeado por crisis económicas, políticas y de seguridad.

