Por: Redacción Criterio Diario / Foto: X: @ElinstanteNot
La presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla (CDH), Isela Sánchez Soya, no acudió a comparecer ante el Congreso del Estado el pasado miércoles, pese a estar programada la presentación de su informe de gestión. En su lugar, encabezó actividades internas de fin de año, entre ellas el denominado “día del suéter navideño” y una comida con personal del organismo en un restaurante de la Avenida Juárez.
Lo anterior fue dado a conocer por La Jornada de Oriente en la columna Cuitlatlán, donde se informó que trabajadores de la Comisión fueron convocados a acudir obligatoriamente con suéteres o jerseys con motivos navideños. Posteriormente, en las últimas horas comenzó a circular un comunicado de prensa difundido únicamente por el equipo de Comunicación Social de la CDH vía WhatsApp, en el que se afirmó que la ausencia de la presidenta obedeció a “cuestiones de logística y agenda”.
Pese a que en el mismo comunicado Sánchez Soya reiteró su disposición a comparecer ante el Congreso local, la presentación se estaría reprogramando hasta después del periodo vacacional de las y los legisladores, es decir, a partir del 15 de enero de 2026.
“El informe fue entregado en tiempo y forma tal como lo marca la Constitución del Estado y la Ley de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla que me honro en encabezar. El acto protocolario que propusimos no se ha llevado a cabo por cuestiones de agenda; sin embargo, con pleno respeto al Poder Legislativo, reitero nuestra disposición a acudir en cuanto lo consideren pertinente”, se lee en el boletín.
Aunque hasta el momento la titular de la CDH no ha respondido de manera directa a los señalamientos sobre la baja efectividad de su gestión para diagnosticar y atender violaciones a derechos humanos en el estado, en el comunicado sostuvo que la función del organismo no es sancionar, sino “observar, verificar y recomendar el respeto a los derechos humanos”.
Sin embargo, el propio documento oficial exhibe los limitados resultados sustantivos de la Comisión. De acuerdo con las cifras difundidas, el 79 por ciento de las 8 mil 563 quejas presentadas durante la gestión de Sánchez Soya fueron reportadas como “concluidas”.
El desglose posterior precisa que ese porcentaje corresponde principalmente a cierres administrativos, derivados de determinaciones como incompetencia del organismo, desistimiento de las personas quejosas, falta de ratificación, acumulación de expedientes o falta de interés.
En contraste, el mismo informe reconoce que solo 41 expedientes concluyeron con una resolución de fondo: 23 mediante conciliación y 18 a través de recomendaciones, los únicos mecanismos con los que cuenta la CDH para acreditar o descartar violaciones a derechos humanos.
Esto significa que apenas el 0.5 por ciento del total de quejas presentadas durante la gestión obtuvo una resolución final con efectos sustantivos.

