EE.UU. descarta a Maduro como jefe del Cartel de los Soles y reabre dudas sobre la existencia del grupo

Actualidad Global

Por: Redacción Criterio Diario / Foto X: @ELTIEMPO

El Departamento de Justicia de Estados Unidos retiró en su nueva imputación las referencias que señalaban a Nicolás Maduro como líder del llamado Cartel de los Soles, pero mantiene los cargos por narcotráfico; deja de presentar al grupo como una organización criminal estructurada y lo redefine como un “sistema de clientelismo”.

Este cambio, según los periodistas Jesús Esquivel y Joseph Poliszuk, expone las debilidades de la narrativa sostenida durante años por Washington y anticipa un proceso judicial apoyado, sobre todo, en testigos protegidos y cooperantes.

En enlace para Aristegui en Vivo, el periodista Jesús Esquivel, especialista en temas de seguridad y justicia en Estados Unidos, señaló que la eliminación de la mención al Cartel de los Soles como una organización real y jerárquica es un cambio relevante en la postura del gobierno estadounidense.

“Fue un invento”, afirmó Esquivel, respecto a la figura del cartel como se había planteado en imputaciones anteriores, y subrayó que ahora las acusaciones formales contra Maduro se enfocan en presuntos vínculos con organizaciones criminales transnacionales específicas, entre ellas, presuntamente el Cártel de Sinaloa.

Asimismo, el periodista dijo que el nuevo encausamiento judicial presentado por la fiscal Pam Bondi constituye un “superencausamiento” que amplía el alcance de las acusaciones al incluir a Cilia Flores, esposa de Maduro, así como a uno de sus hijos, Nicolás.

Sin embargo, consideró que el proceso difícilmente se sostendrá en pruebas documentales directas.

“Esto va a ser un teatro”, dijo, y advirtió que la estrategia del Departamento de Justicia se basará en “un desfile de testigos protegidos y cooperantes”, a los que calificó como “la herramienta más fuerte” para sustentar las acusaciones.

Mientras tanto, el periodista venezolano Joseph Poliszuk, reconocido por sus investigaciones sobre crimen organizado y corrupción estatal, expuso, en entrevista para Aristegui en Vivo, que el debate sobre la existencia del Cártel de los Soles como una estructura criminal definida ha sido recurrente durante años, tanto dentro como fuera de Venezuela.

“Llevamos mucho debatiendo si existe o no existe el Cártel de los Soles; yo más bien voltearía la pregunta y diría, no sé si existe el Cártel de los Soles, no sé si esto es una narrativa importada tanto de Estados Unidos como a lo interno del país”.

Sin embargo, Poliszuk apuntó que más allá de la existencia formal de un cartel está probada la participación de altos mandos militares y funcionarios públicos en actividades de crimen organizado.

“Lo que sí está aprobado, y es a lo que nos hemos dedicado los periodistas, es a mostrar militares haciendo uso del Estado y en posiciones de mando para delinquir, ya no solo con actos de corrupción, sino con crimen organizado”.

Explicó que un cártel, en sentido estricto, “tiene una cabeza y una estructura”, algo que, a su juicio, no ha podido demostrarse en el caso del Cártel de los Soles.

El periodista venezolano aseguró que sus investigaciones han documentado la participación de “generales, ministros y altos funcionarios” en actividades de narcotráfico y crimen organizado, y precisó que algunas de estas operaciones han tenido conexiones directas con México.

“Si la mitad de lo que dice esa imputación es cierto, la verdad es que la sangre hiela”, expresó respecto a que la justicia estadounidense intentará probar eso durante el juicio.

Mientras tanto, en la acusación original presentada en 2020, un gran jurado de Estados Unidos sostenía que el mandatario venezolano “ayudó a gestionar y, en última instancia, a liderar el Cartel de los Soles a medida que ascendía al poder en Venezuela”, refiere la agencia EFE en un cable sobre la modificación de las acusaciones contra Maduro.

Esa narrativa fue utilizada de manera reiterada por el entonces presidente Donald Trump como justificación para la campaña antidrogas que Washington impulsó en el Caribe y el norte de Sudamérica.

El texto de 2020 mencionaba decenas de veces al Cartel de los Soles y lo describía como una organización de narcotráfico estructurada, integrada por altos mandos militares venezolanos.

Sin embargo, en la nueva imputación, presentada horas después de la captura de Maduro y Cilia Flores en Caracas, el lenguaje se suaviza.

El documento revisado ya no señala a Maduro como líder del cártel y reduce las menciones al grupo a apenas dos referencias; en lugar de describirlo como una organización criminal formal, el texto lo caracteriza como un “sistema de clientelismo”.

Según la imputación actualizada, Maduro “participa, perpetúa y protege una cultura de corrupción en la que poderosas élites venezolanas se enriquecen mediante el narcotráfico y la protección de sus socios narcotraficantes”.

Añade que las ganancias derivadas de estas actividades fluyen hacia funcionarios corruptos que “operan en un sistema de clientelismo dirigido por quienes están en la cima, conocido como el Cártel de los Soles”.

El nombre del supuesto cártel proviene de las insignias en forma de sol que portan los generales venezolanos en sus uniformes.

Las primeras denuncias públicas sobre su existencia se remontan a 2004, cuando el periodista Mauro Marcano acusó a oficiales de la Guardia Nacional de participar en el tráfico de drogas.

Desde entonces, analistas y expertos han debatido si se trata de una red criminal estructurada o de un concepto que agrupa prácticas de corrupción y colusión entre funcionarios y narcotraficantes.

A pesar de la modificación judicial, Washington mantiene los señalamientos de que la cúpula del llamado Cártel de los Soles ha brindado apoyo a organizaciones criminales como el Tren de Aragua y el Cártel de Sinaloa, como parte de una conspiración para enviar drogas al territorio estadounidense.

En declaraciones previas, autoridades estadounidenses también han vinculado a esta red con grupos como los Zetas, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

El ajuste en la acusación contrasta con las declaraciones públicas recientes de Donald Trump, quien el pasado sábado afirmó que la operación militar para capturar a Maduro se inscribe en una ofensiva más amplia que incluye el objetivo de “descabezar” al Cártel de los Soles.

Esta postura pública se mantiene pese a que el documento judicial ya no presenta al grupo como una organización criminal con liderazgo definido.

Estados Unidos designó oficialmente en 2025 al Cártel de los Soles como organización terrorista extranjera (FTO), después de haberlo catalogado previamente como grupo terrorista global especialmente designado (SDGT).

La decisión fue respaldada por gobiernos como los de Argentina, Ecuador, Paraguay y Perú, mientras que Venezuela y Cuba rechazaron la acusación, calificándola de un “invento de la CIA” o un “fetiche” de Washington.