Por: Redacción Criterio Diario / Foto X: @FreddyOliviery
Por unanimidad, el Senado aprobó la reforma constitucional que establece de forma gradual la semana laboral de 40 horas, después de más de un siglo de que la jornada de trabajo se ha mantenido en 48 horas.
Fueron cerca de seis horas de discusión, pero al final la iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum fue aprobada sin cambios y se turnó a la Cámara de Diputados, para continuar con el proceso del Constituyente.
En lo general, la reforma fue avalada con 121 votos a favor y cero en contra, pero confrontó a Morena con la oposición, ya que, a pesar de su aval a la iniciativa presidencial, panistas y priístas criticaron esa modificación al Artículo 123 Constitucional, e insistieron en que se establezca de inmediato la reducción de la jornada de trabajo.
Por ello, desde tribuna los presidentes de las tres comisiones dictaminadoras, la de Puntos Constitucionales, de Estudios Legislativos y del Trabajo, Oscar Cantón Zetina, Enrique Inzunza, de Morena y la petista Geovanna Bañuelos, resaltaron que se decidió una implementación gradual y ordenada y será hasta el 2030 cuando rija por completo la jornada de 40 horas, a fin de cumplir con esa vieja demanda de la clase trabajadora, sin asfixiar a la economía nacional.
Ello en respuesta al panista Marko Cortés, a otros integrantes de su bancada y a senadoras del PRI, que sostuvieron que es “una reforma tardía”. Se trata de, “una simulación”, agregó la priísta Carolina Viggiano, e insistieron en que los dos días de descanso que implica laborar sólo cinco días, entren en vigor este mismo año.
“La iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum “no es aislada ni coyuntural”, es profundamente congruente con el espíritu de la etapa de transformación que vive la nación y la consolidación del Estado Constitucional de Bienestar, que hemos emprendido”, recalcó el senador Inzunza, al presentar el dictamen.
Citó las palabras del entonces diputado Heriberto Jara, el 26 de diciembre de 1916, cuando se discutió justo el artículo 123, que en la Constitución de 1917 estableció la jornada de ocho horas diarias, a la que se oponían los conservadores.
“Dijo entonces y resuena hoy: Los impugnadores de esta reforma quieren dejarlo a merced de los explotadores, a merced de aquellos que quieren sacrificarlo en los talleres, en las fábricas, en las minas, durante 12, 14 o 16 horas diarias, sin dejarle tiempo para descansar, sin dejarle tiempo ni para atender a las más imperiosas necesidades de sus familias”.
El senador Inzunza agregó que “el espíritu de esa discusión campea aquí, y hoy mismo, en este pleno,” por lo que “es nuestra responsabilidad honrar nuestro constitucionalismo social y consolidar nuestro Estado de bienestar”.
A pesar de su voto a favor, priístas y panistas continuaron con sus críticas a la reforma.
Al respecto, el presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, Oscar Cantón Zetina resaltó que se trata de “una reforma histórica”, que viene a sumarse a la “primavera laboral” de la 4T y beneficiará el 65 por ciento de los trabajadores del país.
Contra lo que dicen los opositores, dijo, el aumento de 9 a 14 horas extras que se podrán laborar es voluntario y permitirá obtener un mayor ingreso a aquellos trabajadores que decidan laborar tiempo extraordinario.
Panistas, priístas, senadores de MC e incluso la dirigente nacional del PVEM, Karen Castrejón, presentaron de todos modos reservas a fin de que en la Fracción V del artículo 123 Constitucional, que ahora establece que “por cada seis días de trabajo, las personas trabajadoras deberán disfrutar de por lo menos un día de descanso, con goce de salario íntegro”, se cambie a dos días.
Ninguna reserva fue aprobada, la iniciativa presidencial se aprobó en sus términos. En un artículo transitorio establece que la reducción de la jornada laboral “se alcanzará de manera gradual” en los próximos cinco años. En este 2026 seguirá en 48 horas; para el 2027 serán 46 horas, en el 2028, 44 horas, de 42 en el 2029 y para el 2030 regirá la semana de 40 horas.
En otro transitorio se fija al Congreso un plazo de 90 días a partir de la promulgación de esa reforma al 123 Constitucional, para hacer los cambios necesarios a la Ley Federal del Trabajo (LFT).
El coordinador de Morena, Ignacio Mier, sostuvo que esa modificación s beneficiará directamente a alrededor de 13 millones y medio de trabajadoras y trabajadores, que se sumarán a los 10 millones de mexicanos que ya gozan de la jornada de 40 horas.
