Por: Redacción Criterio Diario / Foto: https://contigopuebla.mx/
Turistas poblanos que estaban en una peregrinación en Jerusalén y que quedaron varados tras el conflicto entre Israel, Irán y Estados Unidos, son apoyados por autoridades de Puebla para su regreso, junto a otros mexicanos, informó el secretario de Gobernación del estado, Samuel Aguilar Pala.
Detalló que se espera que los primeros viajeros lleguen al estado el domingo próximo. Además, el funcionario detalló que en total se encontraban 36 mexicanos en la zona de riesgo, por lo que, con el apoyo de la embajada de México en Israel, el Gobierno de Puebla organizó su salida por tierra hacia El Cairo, para ponerlos a salvo tras el conflicto que estalló el 2 de marzo pasado.
Entre los 36 mexicanos que participaban en la peregrinación había 21 poblanos; cuatro turistas de Morelos; cuatro de Oaxaca; dos del Estado de México; dos de Tlaxcala; uno de Querétaro; otro de Michoacán, y uno de la Ciudad de México.
“Encaminamos acciones coordinadas con la arquidiócesis de Puebla y el señor arzobispo, para que a través del padre Alfredo Rodríguez, quien se encuentra en la zona y encabeza la peregrinación, se gestionaron apoyos correspondientes para el regreso seguro”, especificó Aguilar Pala.
Especificó que tras llegar por vía terrestre al Cairo podrán tomar un vuelo a Madrid, con conexión hacia México, en tres diferentes vuelos que saldrán el 5, 7 y 9 de marzo.
“El paso más complicado ya se hizo, ya salieron y están trasladándose hoy. Espero que a las 12:00 del día estén en el Cairo y habrá tres vuelos que los trasladen a la CDMX”, precisó el titular de Gobernación.
María Isaís Alcalá, poblana varada en Jerusalén, fue de las primeras que pidió ayuda para salir del país, luego de que estaban resguardados en un hotel y sin apoyo consular.
En programas radiofónicos contó que llegaron el 20 de febrero en una excursión y que estaban a punto de salir de la zona, cuando comenzaron los ataques.
“Todos los edificios tienen bunker y a nosotros nos agarró en el Santo Sepulcro, ya habíamos terminado y nos movieron en un camión a un refugio, pero si se cimbra y se escucha; es terrorífico, jamás pensamos que fueran sirenas de guerra”, narró.
