Por: Redacción Criterio Diario / Foto X: @sacragarcia
Italia, tetracampeona del mundo, se quedó fuera de la fase final por tercer ocasión consecutiva, no juega desde Brasil 2014, tras caer en tanda de penales 4-1 ante Bosnia y Herzegovina, luego de igualar 1-1 en el tiempo regular y alargue, encuentro celebrado en el Bilino Polje Stadium.
La ‘Azzurra’ alargó su maldición al fallar en la tanda decisiva Pio Esposito y Cristante. El conjunto italiano se puso al frente en el marcador al minuto 15, gracias al gol de Moise Kean, pero jugó con uno menos desde el 41′, cuando fue expulsado Alessandro Bastoni.
Bosnia, cuya única participación en un Mundial fue en Brasil 2014, igualó el marcador al 79′ con gol de Haris Tabakovic y en la tanda de penales acertaron Benjamin Tahirovic, Haris Tabakovic, Kerim-Sam Alajbegovic y Esmir Bajraktarevic.
El conjunto balcánico formará parte del Grupo B junto a Canadá, Catar y Suiza.
La Selección de República Checa logró sus clasificación mundialista al imponerse en penales 3-1 a Dinamarca, tras igualar 2-2 en el tiempo regular y alargue, encuentro llevado a cabo en el Generali Arena de Praga.
El conjunto checo se puso al frente en el minuto 3 por obra de Pavel Sulc, pero el danés Joachim Andersen igualó el marcador al 72′. Fue en el alargue, cuando el conjunto local volvió a ponerse adelante con gol de Ladislav Krejcí al 100′; sin embargo, una vez más los nórdicos igualaron gracias al acierto de
En la tanda de penales, los checos fueron más contundentes con los aciertos de Tomás Chorý, Tomás Soucek y Michal Sadílek, el único que falló fue Ladislav Krejcí; mientras que por los daneses sólo acertó Christian Eriksen, al tiempo que fallaron su oportunidad Rasmus Højlund, Anders Dreyer y Mathias Jensen.
República Checa formará parte del Grupo A junto con México, Sudáfrica y Corea del Sur.
No habrá un tercer Mundial para Robert Lewandowski, goleador y leyenda de Polonia, derrotado por Suecia (3-2) en la final de su repesca, con un gol definitivo de Victor Gyokeres en el minuto 88.
A sus 37 años -cumplirá 38 en agosto-, su despedida del Mundial, sin saberlo, fue hace ya cuatro años, en Qatar 2022. Su último partido en esta competición queda marcado en el 4 de diciembre de 2022, en los octavos de final, en la derrota por 3-1 contra Francia en el estadio Al Thumama. Su adiós fue con gol, en los últimos minutos de aquel choque.
Y será el primer Mundial de Gyokeres, el atacante del Arsenal, el goleador de Suecia, con cuatro goles, tres en la semifinal y el último y decisivo de la final. Hoy, el héroe de su país.
Polonia empezó potente en Solna. Pero Suecia golpeó primero. Su única ocasión del primer tiempo fue un golazo de Anthony Elanga. Un zurdazo a la escuadra, después del bonito e inteligente toque de tacón hacia atrás de Ayari. También hubo desajuste de su rival, tan solo el extremo del Newcastle como para armar un disparo tremendo en el área.
El portero sueco respondió con unos reflejos increíbles a la volea de Swiderski. Pero también falló después, en el 1-1 superada la media hora. El lanzamiento con la derecha de Zalewski, resbalón incluido, se complicó con un bote endiablado y decisivo.
Suecia atravesó al otro campo mucho tiempo después. Una falta lateral promovió su ocasión. El envío de Nygren, el cabezazo de Lagerbielke, a la espalda de su marcador, adelante del portero, y el gol del equipo sueco. La apoteosis de la grada, la incredulidad de Polonia, vuelta a empezar para la remontada.
Se cruzó de nuevo Nordfelt, atento y resolutivo, cuando Kaminski controló y remató un pase en largo ya al borde del descanso, al que Polonia se fue disconforme, cabizbajo Lewandowski, inmerecido seguramente el resultado en contra, golpeado por los dos únicos remates rivales del primer tiempo por los nueve que había propuesto su equipo.
La segunda parte siguió igual. Polonia empató en el minuto 55, con el gol de Swiderski en su irrupción dentro del área. Revisado por el VAR, segundos de tensión sobre el campo, mirada hacia arriba del goleador, el video ratificó el 2-2, entre la celebración de Jan Urban. La recompensa para el trabajo de su selección: mejor en cada sector, menos en pegada.
Y fue decisivo para su derrota, en un triple remate de Suecia. El primero lo salvó el portero Grabara, el segundo se estrelló contra el poste y el tercero lo remachó Viktor Gyokeres para llevar a Suecia al Mundial tras su ausencia en Rusia y dejar fuera a Lewandowski.
Turquía, comandada por el jugador del Real Madrid Arda Güler y por el del Juventus Kenan Yildiz, logró el regreso, 24 años después, a la fase final de un Mundial, algo que se le resiste a Kosovo, derrotada 0-1 en Pristina por el gol del atacante del Fenerbahce Kerem Akturkoglu.
Pocas veces tendrá tan cerca el acceso a la fase final de un gran evento el combinado kosovar, independiente desde hace una década, que se quedó en puertas de un Campeonato del Mundo. Pero fue inferior, superado por la experiencia de los jugadores otomanos, más acostumbrados a momentos relevantes, miembros de grandes clubes.
Turquía, que jugará en el Grupo D del Mundial junto a Estados Unidos, Paraguay y Australia, prolongó su buena dinámica, invicta en ya seis encuentros y que aplacó como pudo la insistencia y el furor local reflejado en un remate de Veldin Hodza que taponó Abdulkerim Bardacki y otra justo después de Kreshnik Hajrizi que evitó Cakir.
Tardó media hora en sacudirse el dominio Turquía, que había ganado los tres partidos que previamente había jugado con Kosovo, y Orkun Kokcu tiró fuera por poco en una asistencia de Arda Güler. Después, en los mejores momentos visitantes, fue en las botas de Yildiz y bajo palos salvó Hajrizi aunque Fisnik Asllani pudo poner por delante a Kosovo en un tiro que dio en el larguero.
Se salvó Turquía que tomó ventaja al inicio de la segunda parte en una buena combinación entre Kerem Akturkoglu que logró anotar tras hacer la pared con Orkun Kokcu para batir a Arijanet Muric.
El gol frustró al equipo local. Yildiz tuvo el segundo pero Kosovo tiró de la fe que le ha llevado hasta este momentos y obligó a Cakir en erigirse en salvador. No fue suficiente.
Turquía resistió y selló su objetivo. Disputará por tercera vez en su historia, tras 1954 y el 2002, una fase final. Kosovo se queda en puertas.
