Por: Redacción Criterio Diario / Foto X: @UniversalPuebla
Poco más de mil personas participaron en la Marcha del Orgullo LGBT+ en Puebla, donde entre sus principales demandas destacaron la legislación a favor de las infancias trans, la creación de fiscalías especializadas para la atención de delitos de odio y la derogación del delito de “peligro de contagio” contemplado en el Código Penal del estado.
La movilización inició en el Parque Juárez con destino al zócalo de la ciudad de Puebla. A lo largo del recorrido, cientos de personas portaron banderas representativas de sus orientaciones sexuales e identidades de género para exigir respeto, inclusión y el reconocimiento pleno de sus derechos. Asimismo, hicieron un llamado a la sociedad para normalizar la diversidad sexual y combatir los prejuicios que aún persisten.
Durante el trayecto, decenas de personas se sumaron a las demandas de las distintas comunidades que integraron la marcha, la cual estuvo conformada por diversos contingentes provenientes de municipios como Izúcar de Matamoros, así como por agrupaciones religiosas, entre ellas Gracia Diversa, organización que busca armonizar el crecimiento espiritual dentro de la fe católica con el reconocimiento y respeto a la diversidad sexual.
Entre las consignas expresadas por los participantes destacaron las relacionadas con la memoria trans, mediante las cuales recordaron que las personas transgénero han existido a lo largo de la historia y que existen registros de su presencia en diversas civilizaciones alrededor del mundo.
Otra de las exigencias planteadas por los manifestantes fue garantizar el abasto oportuno de medicamentos antirretrovirales para la atención del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), así como fortalecer la atención integral de otras infecciones de transmisión sexual.
Durante la manifestación también estuvo presente una unidad móvil de investigación de la Fiscalía General del Estado (FGE), con el propósito de recibir y atender posibles denuncias ciudadanas.
Entre los asistentes, una de las consignas más recurrentes estuvo relacionada con la salud mental. Los participantes recordaron los índices de suicidio que afectan a integrantes de la comunidad LGBT+, una problemática que, señalaron, se ve agravada por las presiones sociales orientadas a imponer la heterosexualidad y las normas cisgénero como únicas formas válidas de identidad y expresión.
Las banderas de distintos colores fueron ondeadas por los asistentes, especialmente las que representaban a la comunidad trans, sector de las comunidades LGBT más vulnerable por la violencia extrema a la que se ven sometidas y sometidos.
Tan solo en el 2025, en todo el país hubieron 32 transfeminicidios, según recabamiento de datos realizados por Transcontingenta, en colaboración con el Observatorio de Feminicidios de Ensenada.
Además, los asistentes explicaron la poca visibilidad y entendimiento que se le da a las identidades trans. Una de las manifestantes señaló que su pareja es un hombre trans y los espacios para ellos en actividades artísticas son mínimas al someterlos a distintas violencias que buscan invalidar su identidad al imponerles normas que no son acorde a su expresión de género.
A la par, también hubo mayor presencia de familias enteras que se sumaron a los contingentes con su hijo o hija, respaldando la lucha de su familiar.
“Abrazos de mamá orgullosa”, se podía leer en uno de los carteles de una mujer que acompañó a su familiar.
Este apoyo también fue visto por una importante cantidad de transeúntes que cruzaban por las vialidades del trayecto de la marcha, así como de los comensales de los distintos restaurantes del centro histórico que, al paso de la marcha, salían a los balcones para mostrar su respaldo.
Al concluir la marcha, se llevaron a cabo diversas actividades musicales en el zócalo capitalino. De manera gradual, los contingentes comenzaron a dispersarse hasta dar por terminadas las actividades conmemorativas de la jornada del Día del Orgullo.
