Por: Redacción Criterio Diario / Foto X: @ SchumanKimm
Las olas de calor y la sequía que afectan a buena parte de Europa provocaron un descenso sin precedentes en el caudal del río Danubio, una situación que alteró el transporte fluvial, puso en riesgo infraestructuras críticas y expuso vestigios que permanecieron ocultos durante décadas e incluso milenios bajo el agua.
A lo largo de distintos tramos del segundo río más extenso del continente comenzaron a aparecer embarcaciones de la Segunda Guerra Mundial, explosivos sin detonar y restos fósiles de un mamut lanudo.
La reducción del nivel del agua permitió a investigadores, autoridades y residentes acceder a zonas del lecho del río que normalmente permanecen cubiertas.
El descenso del nivel del Danubio permitió el hallazgo de restos fósiles de un mamut lanudo en Bulgaria, uno de los descubrimientos más antiguos registrados
El fenómeno ofreció nuevas oportunidades para estudiar piezas de valor histórico y arqueológico, al mismo tiempo que evidenció el impacto que las condiciones climáticas extremas tienen sobre una de las principales vías fluviales de Europa.
Con una extensión cercana a los 2.850 kilómetros, el Danubio atraviesa diez países y desempeña un papel esencial para el transporte de mercancías, el abastecimiento energético y la actividad económica de la región. Durante este verano europeo, el caudal descendió hasta registrar mínimos históricos en distintos sectores de su recorrido.
El descenso extraordinario del caudal durante este verano europeo podría facilitar nuevas tareas para retirar las embarcaciones que permanecen bajo el agua.
La bajante también dejó al descubierto otros elementos históricos en diferentes puntos del Danubio. En la localidad croata de Opatovac, emergió un barco hundido que, según estimaciones, podría datar de 1937.
En Budapest, el descubrimiento de una bomba de la Segunda Guerra Mundial obligó a las autoridades a cerrar temporalmente un puente para garantizar la seguridad mientras se desarrollaban las tareas correspondientes.
Los hallazgos no se limitaron a vestigios vinculados a conflictos bélicos. En la ribera búlgara del Danubio, vecinos localizaron restos fósiles pertenecientes a un mamut lanudo.
Especialistas que inspeccionaron el lugar identificaron una mandíbula inferior, dos colmillos, un omóplato y una pieza ósea que podría corresponder a una costilla.
Consultado por la agencia Reuters, el director del cercano Museo Regional de Historia, Nikolay Nenov, destacó: “No lo calificaría de sensacional, pero cualquier descubrimiento de restos tan antiguos es muy importante para la ciencia”.
