La caída del Wicho es la última de una serie de golpes de las autoridades al crimen organizado en la región. El Ejército confirma la muerte del R5 en un enfrentamiento en Michoacán

El Ejército confirma la muerte del R5 en un enfrentamiento en Michoacán

Actualidad Nacional

Por: Redacción Criterio Diario / Foto X: @ SismologicoMX

El Ejército mexicano ha confirmado la muerte de Luis Enrique Barragán, alias Wicho o R5, en un enfrentamiento con militares, ocurrido el domingo en un rancho en Tocumbo, Michoacán. Wicho era uno de los líderes del grupo criminal Cartel de Los Reyes, parte de una alianza delictiva que actualmente incluía al Cartel de Tepalcatepec y a Los Viagra, dedicada al tráfico de drogas y la extorsión. La muerte de Wicho ocurre apenas un mes después de la detención del otro cabecilla del grupo, Alfonso Fernández, alias Poncho.

“Derivado de trabajos de inteligencia, la noche del 30 de agosto de 2026, personal del Ejército Mexicano y de la Guardia Nacional [entre otras dependencias] planearon y ejecutaron una operación de precisión en la ranchería ‘Rodeo del Pinal’, en el municipio de Tocumbo, para detener al R5”.

“Durante esta operación, personal militar fue agredido con disparos de arma de fuego, por lo que en defensa de su integridad repelieron la agresión, falleciendo en el lugar Luis Enrique N, R5 y un acompañante, a quienes se les aseguró dos fusiles automáticos, cartuchos y cargadores de diversos calibres, además de una cuatrimoto”.

“R5 había asumido el control de la organización delictiva Cartel de Los Reyes”, sigue el comunicado, “después de la detención de Alfonso N, alias “Poncho” o “Quiringua”, detenido el 1 de agosto del presente año por personal del Ejército Mexicano, en el municipio de Los Reyes de Salgado, Michoacán. El occiso contaba con una orden de detención provisional con fines de extradición a los Estados Unidos. El Departamento de Estado de ese país ofrecía tres millones de dólares” por su arresto.

“Luis Enrique N es señalado por haber sido el principal coordinador de las actividades de extorsión en el área de Los Reyes y mantenía vínculos con Juan José N (a) “El Abuelo”, jefe del Cartel de Tepalcatepec, con presencia en la misma entidad federativa”, ha concluido.

Con menos ruido que El Abuelo o Los Viagra, Barragán y Fernández dirigían una red delictiva muy potente en el corredor que va de Tancítaro a Los Reyes, pasando por Peribán, región aledaña a Uruapan. EE UU los ubicaba a todos desde hace años como parte de la misma red. En su zona de influencia, el cultivo de aguacate y berries para exportación da sentido a la economía, también a las actividades criminales de la pareja. “Pedían cuota a los productores y eran muy cercanos a El Abuelo. Podría decirse que El Abuelo tenía una sucursal de su grupo en Los Reyes”, dice una fuente conocedora del crimen y la política en la zona.

La caída del Wicho es la última de una serie de golpes de las autoridades al crimen organizado en la región. Además de Fernández, las autoridades detuvieron este verano a Ramón Álvarez Ayala, alias R1, parte de la estructura del Cartel Jalisco Nueva Generación e la región de Uruapan. De hecho, las autoridades señalan al R1 de ser el autor intelectual del asesinato de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, a finales del año pasado, en ese municipio. El caso Manzo forzó al Gabinete de Seguridad a atender los problemas de Michoacán, Estado rehén de la extorsión, dada su boyante actividad agroindustrial.

Antes del R1, las autoridades detuvieron a César Sepúlveda, alias Botox, parte de las redes de los Viagra, grupo que comanda Nicolás Sierra Santana. Tanto Los Viagra como el grupo del Botox son fuertes en la región de Tierra Caliente, algo más al sur, en el corredor que va de Apatzingán a Buenavista Tomatlan y, por la vía sur, a Cenobio Moreno. La justicia acusa al Botox de ordenar el asesinato de Bernardo Bravo, líder del gremio de productores de limón, principal industria agrícola de la zona.