Por: Redacción Criterio Diario / Foto X: @ LaFuente_Mx
Estudiantes de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) exigieron la actualización del protocolo de género, mayor transparencia institucional y medidas de acompañamiento ante casos de violencia, durante una manifestación relacionada con el caso de María Fernanda Orozco Suárez, quien había formado parte de la comunidad universitaria.
Las alumnas presentaron un pliego petitorio en respuesta al comunicado emitido por la UDLAP el 4 de octubre de 2026.
Entre sus solicitudes se encuentran conocer la vinculación de María Fernanda y Brian N. con la universidad, emitir un nuevo posicionamiento con perspectiva de género e incorporar a estudiantes y colectivas feministas en la revisión de los mecanismos para atender casos de acoso, hostigamiento y violencia de género.
Durante la protesta sobre el caso María Fernanda, una estudiante sostuvo que existen alumnas que han tenido que abandonar el campus debido a que compartían espacios universitarios con personas a quienes señalan como sus agresores.
También consideró insuficiente el protocolo vigente para atender estas situaciones.
“El protocolo de género se tiene que actualizar escuchando al estudiantado y escuchando las necesidades también de los colectivos dentro y fuera de la universidad”.
Las manifestantes pidieron que las modificaciones no sean definidas únicamente por personal académico o administrativo, sino que incluyan las experiencias y necesidades planteadas por la comunidad estudiantil.
El pliego solicita establecer criterios sobre la manera en que la institución responde públicamente ante hechos de violencia de género, incluido el tratamiento de las víctimas en sus comunicaciones y las acciones de acompañamiento.
Las estudiantes también demandaron revisar la actuación de la universidad ante denuncias de violencia grave y establecer medidas de protección que no se limiten a separar o cambiar de espacios a las personas involucradas.
Otra petición consiste en que los comunicados relacionados con estos casos sean firmados por las autoridades responsables de su emisión.
En el caso María Fernanda, solicitaron además que la universidad utilice sus recursos y vínculos institucionales para acompañar a su familia en los procesos de justicia que requiera.
“Exigimos justicia, dignidad, transparencia y garantías de no repetición”.
Las alumnas también cuestionaron la respuesta que aseguran haber recibido anteriormente cuando presentaron pliegos petitorios o solicitaron reuniones con autoridades universitarias.
De acuerdo con una de las participantes, sus planteamientos no siempre derivaron en acciones concretas.
Asimismo, indicaron que cuentan con un registro de casos relacionados con violencia de género dentro de la comunidad universitaria, aunque durante las declaraciones proporcionadas no precisaron el número ni las características de estos.
Durante una conferencia del Gobierno de Puebla, el rector de la UDLAP, Luis Ernesto Derbez Bautista, confirmó que María Fernanda había estudiado en la institución, aunque señaló que ya no pertenecía a la matrícula universitaria.
“Fue alumna de la universidad. No era alumna de la universidad desde hace más de un año”.
En contraste, las estudiantes señalaron que tanto María Fernanda como su expareja o pareja estuvieron vinculados con la institución y cuestionaron que la universidad no haya asumido, desde su perspectiva, un acompañamiento suficiente frente al caso.
Durante la protesta, algunas participantes se refirieron al caso María Fernanda como feminicidio y exigieron justicia por su muerte.
Las alumnas señalaron que mantendrán sus exigencias para que la universidad revise sus mecanismos de prevención, atención y acompañamiento ante la violencia de género e incorpore la participación estudiantil en la actualización del protocolo.
