Por: Redacción Criterio Diario / Foto X: @ wiredenespanol
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, cuestionó los posibles recortes al gasto público y las alianzas internacionales de Flávio Bolsonaro, durante el primer debate televisado entre ambos este domingo en São Paulo. El encuentro estuvo marcado por acusaciones cruzadas, a una semana de la segunda vuelta presidencial del 25 de octubre, con ambos candidatos en empate técnico.
Lula confrontó al hijo de Jair Bolsonaro, expresidente condenado a 27 años y 3 meses de cárcel por intento de golpe de Estado, debido a su cercanía con el presidente argentino, Javier Milei, y por sus planes presupuestarios.
“¿Vas a seguir el modelo de Milei?”, preguntó. El mandatario defendió su trayectoria y rechazó seguir modelos extranjeros: “Mi modelo es el de Lula, el que generó la mayor inclusión social”.
También cuestionó los nexos de la familia Bolsonaro con Donald Trump y el destino de los recursos naturales brasileños:
“¿Tienes intenciones de entregar nuestros recursos a Estados Unidos?”, interpeló. En respuesta, Flávio negó el señalamiento y aseguró que sus gestiones en Washington buscaban defender intereses empresariales brasileños.
En materia de salud, Lula reprochó la gestión de la pandemia durante el gobierno de Jair Bolsonaro, y recordó los más de 700 mil muertos por covid-19 en Brasil. Ante ello, Flávio reconoció errores en la respuesta de su padre.
Sin embargo, fueron las acusaciones de corrupción lo que elevó la tensión. Lula exigió explicaciones sobre investigaciones relacionadas con su contrincante y lo señaló por presuntos vínculos con grupos parapoliciales. El senador de ultraderecha respondió con cuestionamientos sobre posibles irregularidades relacionadas con un hijo del presidente. Ambos rechazaron los señalamientos.
Bolsonaro insistió en el costo de vida y la inseguridad, y acusó al gobierno de anunciar beneficios sociales para favorecer la reelección de Lula.
Los ataques personales y las intervenciones dirigidas a las cámaras dominaron buena parte del encuentro, mientras las propuestas concretas quedaron en segundo plano.
Las encuestas mantienen abierta la contienda: Datafolha y Quaest sitúan a Bolsonaro con 51 % de intención de voto y a Lula con el 49 %, dentro del margen de error. Mientras que una medición de Vox presenta el escenario inverso, con el presidente dos puntos por encima del senador.
