Por: Redacción Criterio Diario / Foto: Twitter @SheffieldGto
Ricardo Sheffield Titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), dio a conocer que se han detectado nuevas maneras en que las gasolineras despechan menos litros sin que el usuario se percate.
Se le denomina como “rastrillo”, localizado en una gasolinera en Huetamo, Michoacán y se trata de esconder al interior de la bomba de gasolina este dispositivo para controlar el flujo y alterar los litros que venden. Se activa con control remoto a distancia, por lo tanto, el conductor no se percata de nada sospechoso por parte del despachador o del lugar.
Este artefacto fue identificado la semana pasada durante verificaciones en puntos de venta. Aún se sigue analizando para comprender más a fondo su funcionamiento.
“Es un rastrillo que permite que cualquier persona a distancia controle el flujo de la bomba, alterando los litros verdaderos, (…) una persona desde Tijuana podría controlar una bomba en Mérida y alterar la gasolina que da”.
Sheffield dijo que se estima de 1 de cada 12 gasolineras podrían contar con estos sistemas de este tipo y están trabajando en encontrarlos para clausurar los establecimientos que incumplan las leyes.
