Duelo por la pérdida de la salud

Criterios Martha Vargas Vázquez

El más difícil de aceptar…

Cuando un diagnóstico de enfermedad entra a formar parte de nuestra realidad, surgen diferentes emociones y tenemos que entender que no todo el mundo las vive igual, se trata de un proceso muy personal. Aceptar la enfermedad es atravesar una serie de etapas difíciles que van generalmente desde la negación de la realidad, la rabia, el miedo, la tristeza hasta llegar a la aceptación. Lo que significa, aceptar la realidad que toca vivir, asumiendo la responsabilidad para realizar cambios y adaptar nuevos proyectos e ilusiones o bien creando otros nuevos que permitan seguir adelante. La llegada de una enfermedad cambia por completo la vida de la persona afectada, haciéndola pasar por una adaptación que requiere tiempo y ayuda. Este proceso se conoce como duelo ante la pérdida de la salud, de ahí que se pasan todas las etapas del Duelo

Es un nuevo estado que supone algún tipo de limitación en las actividades de la vida cotidiana durante un periodo de tiempo más o menos extenso. Cuando hablamos de enfermedades crónicas o enfermedades graves avanzadas, encontramos trabas que se dan en diferentes ámbitos de nuestra vida y que, además, se mantendrán o agravarán con el paso del tiempo. Eso provoca miedo y un grado de angustia por no saber que va a pasar.

Esta nueva situación condicionará la vida del afectado. Una enfermedad puede provocar la pérdida de la capacidad de movimiento, agilidad, visión o cualquier aspecto de la salud, lo que provoca un desequilibrio emocional al que cada persona se enfrenta de manera única. Es común creer que las consecuencias serán la pérdida de la salud, sin embargo, existen otros daños colaterales. A la enfermedad se pueden añadir perdidas de vida social, laboral, actividades de la vida cotidiana e incluso identidad, lo que puede llevar a sentimientos de soledad, incomprensión, inseguridad y tristeza. Y al igual que la salud física deben ser atendidos por un profesional.

Este proceso de duelo por perdida de la salud es una respuesta normal y saludable. El duelo es diferente para todos, cada uno lo vive de manera muy personal. Puede incluir muchos síntomas emocionales y físicos como:

-Sentimientos: ira, ansiedad, reproche, confusión, negación, depresión, miedo, culpa, irritabilidad, soledad, insensibilidad, alivio, tristeza, conmoción o anhelo.

-Pensamientos: confusión, dificultad para concentrarse, incredulidad, alucinaciones o preocupación por lo que se perdió.

-Sensaciones físicas: mareos, taquicardia, fatiga, dolores de cabeza, hiperventilación, náuseas o malestar estomacal, falta de aliento, opresión o pesadez en la garganta o el pecho, o pérdida o aumento de peso.

-Conductas: episodios de llanto, actividad excesiva, irritabilidad o agresión, pérdida de energía, pérdida de interés en actividades agradables, inquietud o problemas para dormir.

-El duelo tiene sus cinco etapas: negación, ira, negociación, depresión y aceptación. Todas estas reacciones a la pérdida son normales. Sin embargo, no todos los que están haciendo un duelo experimentan todas estas reacciones, y no todos las experimentan en el mismo orden. Es común volver a algunas de estas reacciones, etapas y síntomas más de una vez. Esto es ya que el proceso de duelo no es lineal.

Voy a comentar algunas recomendaciones que ayudan mucho durante este proceso:

-Sienta su pérdida. Permítase llorar, sentirse entumecido, estar enojado o sentirse como sea que se sienta. Duele, pero es natural y normal.

-Atienda sus necesidades físicas. Duerma lo suficiente, coma una dieta bien equilibrada y haga ejercicio regularmente.

-Exprese sus sentimientos. Hable con otros sobre cómo se siente o encuentre una forma creativa de expresar lo que siente.

-Mantenga una rutina. Regrese a su rutina normal tan pronto como pueda. Trate de mantenerse al día con sus tareas cotidianas para no sentirse abrumado. El cuerpo recordara lo que se tenía como rutina

-Evite beber alcohol. El alcohol es un depresivo que puede afectar su estado de ánimo, por lo que podría hacerlo sentir triste.

-Evite tomar decisiones importantes. Se necesita tiempo para adaptarse a una pérdida y volver a un estado mental normal. Tomar una decisión impulsiva mientras está afligido podría agregar más estrés a un momento de por sí difícil. Intente esperar un año antes de hacer un gran cambio, como mudarse o cambiar de trabajo.

-Tómese un descanso. Tómese un descanso del duelo participando en actividades que disfrute. Está bien no sentirse triste todo el tiempo. Reírse es bueno para usted.

No hay un cronograma establecido para el duelo. Puede comenzar a sentirse mejor en un par de semanas, pero todo el proceso puede durar año; puede comenzar a sentirse mejor de pequeñas maneras. Comenzará a ser un poco más fácil levantarse por la mañana o, tal vez, tenga más energía. Este es el momento en que comenzará a reorganizar su vida en torno a su pérdida. Durante este tiempo, puede sentir que pasa por una serie de altibajos. Puede sentirse mejor un día, pero peor al día siguiente. Esto es normal. Recuerde que el duelo es algo así como un electrocardiograma, con días buenos y días malos .Si bien es normal sentirse triste, estos sentimientos asociados con el dolor deben ser temporales. A veces, los sentimientos duran más, o puede que tenga problemas para manejar sus emociones. Cuando esto sucede, el dolor puede convertirse en depresión. Los síntomas del duelo y de la depresión son similares. Debemos de entender muy bien por el cambio que estamos viviendo y el dolor o tristeza que esto puede provocar en uno.

Se debe de buscar ayuda de un profesional, primero de un médico para recuperar la salud y después de un Tanatólogo que pueda ayudar a transitar por el Duelo de la manera que sea lo menos doloroso.

Recuerda que el Duelo es un proceso que tiene un inicio y un fin.

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