Por: Redacción Criterio Diario / Foto Twitter: @ RuidoEnLaRed
Al igual que Perro del Infierno, Xibalbá es una variante de Ómicron —de manera más específica, una subvariante de COVID que probablemente surgió en la península de Yucatán durante el verano de este 2022 y que ha llamado la atención de investigadores y está bajo la de la Secretaría de Salud.
La Secretaría de Salud (SSa) tiene un registro de las variantes en nuestro país y no sólo es Xibalbá, aunque de esta estamos escuchando un poco más porque si bien no es más peligrosa que otras, es posible que pueda escapar a la inmunidad ganada.
Además de que es considerada como una variante mexicana, cuyo nombre fue tomado de la mitología maya, en referencia al mundo subterráneo o inframundo, donde habitan las deidades de la enfermedad y muerte.
Xibalbá es de la familia de Ómicron. El investigador del Instituto de Biotecnología de la UNAM Rodrigo García López publicó un reporte, que está en revisión, sobre esta variante.
“SARS-CoV-2 BW.1, una variante de Ómicron de rápido crecimiento del sureste de México con mutaciones de escape relevantes”. El investigador explicó que Xibalbá pudo haber surgido en la península de Yucatán, en algún momento de la quinta ola de COVID, cerca de julio de 2022 y su crecimiento puede explicarse por las mutaciones relevantes que también están presentes en BQ.1 o, Perro del Infierno.
En el reporte de la SSa con corte al 17 de noviembre, la Secretaría identificó 89 secuencias (de las variantes). El 49% son de la subvariante de Ómicron BA.5, 20% de la variante Ómicron, el 19% del sublinaje de Ómicron BW.1 o Xibalbá y el 7% del sublinaje BQ.1 o Perro del Infierno. Todas presentes en nuestro país —la variante ‘madre’, por así decirlo, y sus subvariantes.
En el caso de Xibalbá, en México se han registrado 99 casos y de estos 88 fueron detectados en Yucatán, 2 en Tabasco, 1 en Quintana Roo, 4 en Campeche, 3 en CDMX, 2 en el Estado de México y 1 en Nuevo León.

