Por: Redacción Criterio Diario / Foto Twitter: @meganoticiascl
En su búsqueda de claridad mental, iluminación religiosa o por alcanzar el Nirvana, librarse de todos los sufrimientos terrenales, en la tradición budista, todos los monjes de un pequeño templo en Tailandia intentaron una forma alternativa; en lugar de meditar por años o con la práctica intensiva de algunas artes marciales, optaron por la metanfetamina.
Lo único que estos monjes budistas consiguieron fue que la policía los descubrió, fueron suspendidos y los mandaron a rehabilitación.
Todo empezó cuando descubrieron que uno de los monjes budistas usaba metanfetamina, lo que causó sospechas dentro de la pequeña abadía de cuatro monjes. Las autoridades le hicieron exámenes toxicológicos a los miembros restantes y todos salieron positivos.
Tuvieron que suspenderlos a todos y mandarlos a rehabilitación, pero en el proceso dejaron el templo completamente vacío, sin monjes, ni organizadores y nadie que reciba a los creyentes. Cerraron sus puertas. Los oficiales del pequeño distrito de Phetchabun, en Tailandia le dijeron a la AFP que iban a mandar monjes suplentes.
Se sabe el tráfico de metanfetamina en esa zona ha aumentado; la región al norte de Tailandia, que empieza a tener fronteras con Laos y Myanmar, se le conoce como el Triángulo Dorado por la producción masiva de drogas sintéticas. En esa zona, que ha enfrentado sacudidas políticas recientes, se ha popularizado el consumo de cristal y de unas pastillas llamadas yaba, que son metanfetamina.
A pesar de la imagen popular de algunas figuras budistas como el Dalai Lama, los monjes budistas han andado por malos pasos en los últimos años, particularmente en Tailandia donde algunos de sus miembros han sido arrestados por cargos de robo, corrupción, narcotráfico o incluso asesinato.

