Autopsia de joven asesinado por SEDENA en Nuevo Laredo revela un solo balazo en la sien

Actualidad Nacional

Por: Redacción Criterio Diario / Foto Twitter: @elpaismexico

La autopsia de uno de los 5 jóvenes que mató SEDENA en Nuevo Laredo fue dada a conocer y el cuerpo solamente tenía un impacto de arma de fuego en la sien y salió por la “parte posterior del cráneo”.

Otros de sus compañeros que murieron esa noche también tienen lesiones preocupantes. Uno tiene 12 impactos de bala, otro recibió 10 y en ninguno de los casos, sus lesiones coinciden con la historia que contó el Ejército.

La versión oficial de la SEDENA es que, a las 4:50 de la mañana del 26 de febrero, su personal en Nuevo Laredo escuchó presuntos disparos y se pusieron en alerta. “Visualizaron un vehículo tipo pick-up con siete individuos a bordo”, cuenta el Ejército. Según los militares, los jóvenes viajaban a exceso de velocidad, con las luces apagadas y dicen que, cuando vieron a los uniformados, aceleraron “de manera intempestiva” por lo que dispararon. Sin embargo, los documentos a los que tuvo acceso El País siembran dudas sobre la historia oficial.

De acuerdo con una investigación periodística, uno de los jóvenes que mató SEDENA en Nuevo Laredo tenía un solo balazo en la sien que salió por la parte de atrás del cráneo. Era uno de los pasajeros que venía en los asientos de atrás.

Otro de los pasajeros que estaba sentado en la parte de atrás recibió 5 balazos, 4 de ellos por la espalda. El otro que venía ahí recibió 2 balazos, aunque el periodista cuenta que fueron bastante extraños. “Uno en las nalgas, que el perito describe como “hueco pélvico”, y otro en el antebrazo izquierdo”.

Esas lesiones no lo mataron enseguida, pues el joven de Nuevo Laredo habría muerto desangrado, mientras esperaba atención médica. El conductor recibió 12 balazos, mientras que el copiloto recibió otros 10 más.

De los 7 pasajeros de la pick-up en Nuevo Laredo, 5 murieron y uno más, herido, se encuentra en coma. El séptimo salió ileso y contó un testimonio brutal de su encuentro con SEDENA.

Alejandro, de 21 años, cuenta cómo fue encontrarse con la SEDENA en esa madrugada de Nuevo Laredo. A diferencia de la versión oficial, dijo que ellos venían regresando de fiesta cuando fue el Ejército quien les chocó por la espalda; los persiguieron y después les empezaron a disparar. Cuenta que después de la primera ráfaga de disparos, escuchó como los militares seguían disparando. Escuchó cómo uno de sus amigos pedía ayuda, pero recibió un disparo más. “Los militares decían, ’¡mátenlo, mátenlo!’”, contó.

Después de la balacera, como era el único que no estaba lesionado, lo pusieron boca abajo en el suelo.

“Luego me preguntaron si quería vivir o morir y yo les respondí que quería vivir. Y ellos me dijeron que me declarara culpable, mientras ellos me grababan en vídeo. Que dijera que íbamos huyendo, lo cual no es verdad”.