Por: Redacción Criterio Diario / Foto Twitter: @ChaacTlaloc
El 24 de mayo, un tifón categoría 4 atravesó Guam, una isla de Estados Unidos que está en el Pacífico Occidental. Poco después agarró más fuerza y ahora es categoría 5 y está en camino a una zona entre Filipinas y Taiwán. Si bien se espera que la tormenta no toque tierra en ninguno de estos países, sus efectos sí podrían ser peligrosos.
Debido a su ubicación y a la intensidad, Mawar ya es equivalente a un huracán atlántico de categoría 5, la máxima categoría para medir a los huracanes.
La diferencia entre un huracán y un tifón es la ubicación. Cuando las tormentas se producen en el Atlántico Norte, Caribe o en la zona nororiental del Pacífico, se llaman huracanes. Cuando ocurren en el Pacífico noroccidental, son tifones.
En redes sociales se publicaron videos del paso de este tifón y son verdaderamente impresionantes. Se trata de una tormenta más poderosa que ha impactado este territorio. A pesar de que las afectaciones fueron muchas y prácticamente desapareció miles de construcciones, no hubo personas muertas ni heridos de gravedad.
Una vez que la tormenta pasó por este territorio volvió a agarrar fuerza y se intensificó a categoría 5 modificando su ruta. Al entrar a la zona de huracanes entonces empezó a ser considerado como un huracán atlántico categoría 5.
El Instituto Cooperativo de Investigaciones en la Atmósfera (CIRA) de la Universidad del estado de Colorado, en Estados Unidos, publicó un video captado por un satélite. Es verdaderamente impresionante.
En la medida en que Mawar se alejó del territorio de Guam reportaba vientos sostenidos de 265 kilómetros por hora, así como ráfagas de hasta 320 km/h. El pronóstico es que ya no toque tierra y poco a poco se debilite.

