8 de octubre: Día del Guerrillero Heroico
El Ché es polémico, alabado, criticado, debatible, admirado, citado, estudiado, biografiado, musa de decenas de canciones, adorno de camisetas, gorras y boinas, personaje de películas, símbolo para los partidos de “supuesta” izquierda, “costal de box” para los de la derecha. Es el héroe de la revolución cubana, un hito e ícono de admiración y descalificaciones. El Ché genera de todo, pero nunca indiferencia.
Ernesto Guevara de la Serna, argentino nacido en la élite, fue un médico asmático que, luego de su estadía en Guatemala, y tras presenciar el derrocamiento del presidente Jacobo Arbenz por la intervención estadounidense, consideró a la lucha armada como el medio para cambiar el mundo.
Luego conocer a Fidel Castro y aventurarse con él, para convertirse en un héroe de guerrilla tras de derrocar al gobierno de Batista en la Sierra Maestra Cubana, y resultar victorioso en la decisiva batalla en Santa Clara para el triunfo revolucionario, se convirtió en el presidente del Banco de Cuba donde firmó los billetes como el “Ché”, en vez de su nombre real, expresión que se convertiría hasta el día de hoy en su marca.
Una vez como ministro de Industria, pretendió instaurar el comunismo, en vez de administrar y planear hacía jornadas laborales con los obreros y campesinos, incluso bajo su compromiso con la ideología asistió como representante a asambleas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en ropa de guerrillero.
Fue albañil voluntario en la construcción de escuelas en el “año de la educación” cubano. Renunció a la élite comunista cubana para participar en otras guerrillas en Angola y después en Bolivia, donde fue ejecutado.
Lo cierto es que el Ché sigue siendo uno de los más grandes héroes del casi agotado régimen cubano, incluso casi al nivel del libertador Martí. Actualmente adorna las playeras de algunos jóvenes que quieren cambiar al mundo, sus diarios y libros siguen vigentes. Aquella carta que le escribió a Fidel Castro de despedida adorna las paredes de muchas personas en el mundo, convirtiéndose en objeto de pasiones en versos y canciones. Aquí van algunos fragmentos:
“Papá cuéntame otra vez, esa historia tan bonita de aquel guerrillero loco que mataron en Bolivia, cuyo fusil ya nadie se atrevió a tomar de nuevo y cómo desde aquel día, todo parece más feo”
Ismael Serrano, Papá cuéntame otra vez
Se perdió el hombre de este siglo allí
Su nombre y apellido son
¡Fusil contra fusil!
Silvio Rodríguez, Fusil contra Fusil
“Y haga leyenda tu imagen formadora
Y haga imposible el sueño de alcanzarte
Y aprenda alguna de tus frases de memoria
Para decir: “seré como él”, sin conocerte”
Vicente Feliú, Una canción necesaria
“Seguiremos adelante
Como junto a ti seguimos
Y con Fidel, te decimos
Hasta siempre, Comandante”
Carlos Puebla
“Viene con el puño arriba
Como lo ha hecho Genaro
Como lo hizo Cabañas
Y también el Che Guevara
Para gritarle al gobierno “estamos hartos de miseria”
De violencia y malos ratos, que se gasten nuestra feria”
Panteón Rococó
“Si el que asomó al futuro su perfil
Y lo estrenó con voces de fusil
Fuiste tú, guerrero para siempre, tiempo eterno
Qué puedo yo cantarte, comandante”
Pablo Milanés
“Vengo cantando esta zamba
Con redobles libertarios
Mataron al guerrillero
Che comandante Guevara
Selvas, pampas y montañas
Patria o muerte es su destino”
Víctor Jara

