Juana Barraza nació el 27 de diciembre de 1957 en Hidalgo, México. Creció en un entorno marcado por la pobreza, así como una relación perjudicial con su madre, quien a menudo la abandonaba.
Buscando ganarse la vida, Barraza entró al mundo de la lucha libre con el nombre de “La Dama del Silencio”, oficio que presuntamente la sumergiría en un ambiente donde el límite entre el espectáculo y la violencia real se le tornaría borroso.
La Mataviejitas se ganó su macabro apodo debido a los objetivos en los que se enfocó como sus víctimas, mujeres ancianas que vivían solas. Se ganaba su confianza haciéndose pasar por una trabajadora social o enfermera, y una vez dentro de sus hogares, perpetraba sus actos criminales.
Las víctimas de Barraza, en su mayoría, eran estranguladas con un lazo o una prenda de vestir. Posteriormente, la asesina les robaba objetos de valor y dinero antes de abandonar el lugar del crimen.
En 2003, los casos de asesinatos empezaron a generar polémica en la opinión pública, aún más a partir del retrato hablado; un retrato de horror que se tornó en un mito lleno de perfiles y sospechas ficticios que desviaron las investigaciones. Durante años, las autoridades mexicanas se enfrentaron a una serie de asesinatos en serie que desconcertaron a la ciudad.
Sin embargo todo cambiaría en 2006, luego de que Juana Barraza fuese detenida en una redada policial relacionada con la venta ilegal de drogas. Finalmente la conexión entre Barraza y los asesinatos de ancianas fue hecha gracias a investigaciones y pruebas forenses que la relacionaron con los crímenes.
En 2008, Juana Barraza fue declara culpable por el asesinato de 16 mujeres bajo una sentencia récord en México de 759 años de prisión.
La Mataviejitas, responsable de una serie de asesinatos brutales que aterrorizaron a la Ciudad de México a finales del siglo XX y principios del siglo XXI, representa un oscuro capítulo en la historia criminal de México, pero a su vez, arrojó luz sobre la importancia de mejorar los sistemas de cuidado y protección para las personas mayores.

