Por: Redacción Criterio Diario / Foto X: @Bibliomaniatico
La censura literaria en Estados Unidos ha llegado a niveles que no se habían conocido.
“Nunca antes tantos estados habían aprobado leyes o regulaciones para facilitar la prohibición de libros”, advierte un informe de PEN América, que además señala que esta supresión de títulos también se extiende a través del gobierno federal de Donald Trump.
Obras de autores latinoamericanos consagrados como Gabriel García Márquez (Cien años de soledad y El amor en los tiempos del cólera), Isabel Allende (La casa de los espíritus) y Laura Esquivel (Como agua para chocolate), los chicanos Rudolfo Anaya (Bless Me, Ultima) y Sandra Cisneros (The House on Mango Street), e incluso otras de no ficción como las biografías de Frida Kahlo y Celia Cruz, y Una historia afroamericana y latina de los Estados Unidos, de Paul Ortiz, fueron vetadas en distritos escolares y hasta a nivel estatal por contenidos considerados “inapropiados”, como referencias sexuales o críticas al capitalismo y al colonialismo.
Igualmente, una cuarta parte de los títulos excluidos tiene personas o personajes de la comunidad LGBTQ+, como Aristotle and Dante Discover the Secrets of the Universe y The Lesbiana’s Guide to Catholic School, de los autores de origen mexicano Benjamin Alire Sáenz y Sonora Reyes.
Libros prohibidos con mayor frecuencia en el último año son obras de Stephen King, Ellen Hopkins, Sarah J. Maas, Jodi Picoult y Yũsei Matsui.
n bibliotecas públicas, la American Library Association (ALA) reporta que en cumplimiento de directivas anti-DEI (diversidad, equidad e inclusión) decretadas por el presidente Trump, las autoridades realizan retiros masivos de títulos en centros federales como la Biblioteca Nimitz de la Academia Naval y las escuelas del Departamento de Defensa, lo que afecta textos sobre etnias y minorías, como las perspectivas latinas, así como los de temas LGBTQ+.
Para enfatizar la situación insólita y extrema que está siendo impuesta en Estados Unidos, PEN América abrió su informe titulado La normalización de la prohibición de libros con un párrafo impactante:
“Nunca antes en la vida de ningún estadunidense se habían retirado sistemáticamente tantos libros de las bibliotecas escolares de todo el país. Nunca antes tantos estados habían aprobado leyes o regulaciones para facilitar la prohibición de libros, incluyendo la prohibición de títulos específicos a nivel estatal.
Solo en el último año, entre el 1 de julio de 2024 y el 30 de junio de 2025, PEN America registró 6 mil 870 incidentes de censura de libros en 45 estados y 451 distritos escolares. Esto aumenta a 23 mil el número de casos desde julio de 2021, pues este es ya “el cuarto año escolar de la campaña contemporánea para prohibir los libros, e ilustra los continuos ataques a los libros, las historias, las identidades y las historias”.
En esta “normalización” de la censura destacan tres estados, Florida, Texas y Tennessee, gobernados por republicanos, además de que está tomando fuerza en Pensilvania, Michigan y Minnesota, con poderes divididos entre republicanos y demócratas.
En su informe El estado de las bibliotecas estadunidenses 2025, la American Library Association (ALA) documenta 821 intentos de censura en instalaciones públicas en 2024, en tanto que en 2020 y los años previos rara vez superaban los 300.

