Por: Redacción Criterio Diario / Foto X: @HamdanWahe57839
El año comenzó con polémica: el ministerio de Defensa ruso aseguró este jueves que puede demostrar que Ucrania intentó atacar con drones una de las residencias oficiales del presidente Vladimir Putin y que “va a entregar a Estados Unidos los respectivos datos”.
Sucedió un día después de que John Ratcliffe, director de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) informó al presidente Donald Trump que, en opinión de la agencia, “no hubo ningún ataque” contra ninguna residencia de Putin la madrugada del 29 de diciembre pasado, de acuerdo con fuentes anónimas que citan el New York Times y el Wall Street Journal, entre otros medios.
La dependencia militar rusa emitió un breve comunicado que sostiene que, “tras efectuar un peritaje técnico en uno de los drones (que se habrían utilizado en el ataque contra la residencia del mandatario ruso), los servicios de inteligencia rusos encontraron un archivo con la trayectoria de vuelo programada del aparato aéreo no tripulado”, el cual “al ser descifrado su contenido, quedó claro que su objetivo era la residencia presidencial en la región de Novgorod”.
Afirma que “los respectivos datos serán entregados a Estados Unidos”.
La CIA se abstuvo de confirmar o desmentir qué dijo su director al presidente de Estados Unidos, y la Casa Blanca remitió la respuesta a esa pregunta a un mensaje publicado por Trump en sus redes sociales.
El republicano no hizo referencia a los datos de la CIA, pero el 31 de diciembre publicó en Truth Social un enlace a una nota del New York Post que señala que el ataque de Ucrania, según todo parece indicar, no existió, y reproduce el titular que dice: “Las duras declaraciones sobre el ataque contra Putin, muestran que es Rusia la que bloquea la paz”.
La información que posee la CIA sobre lo que ocurre en el espacio aéreo ruso, con base en recursos como satélites, radares e interceptación de comunicaciones, indica que Ucrania intentó atacar un objetivo militar en la región de Novgorod, pero lejos de la residencia de Putin, y no con 91 drones, conforme reveló un funcionario que tuvo conocimiento del reporte de la agencia de espionaje estadunidense.
Llamó la atención de analistas como el ruso Ruslan Leviyev o el ucranio Georgy Chizhov que, en su versión oficial, Rusia admite que derribó la mayor parte de esos 91 drones no en la región de Novgorod, sino en las de Briansk, Smolensk y Tver.
Muchos expertos consideran que es imposible determinar a simple vista cuál es el destino final de un dron y se intenta derribar ese tipo de aparatos apenas lo detectan los radares.
En su tradicional mensaje con motivo del Año Nuevo, el presidente Vladimir Putin destacó lo que hacen “nuestros héroes”, como llamó a los participantes en la operación militar especial en Ucrania.
“Ustedes asumieron la responsabilidad de combatir por nuestra tierra, por la verdad y la justicia. (…) Confiamos en ustedes y en nuestra victoria”.
El presidente ucranio, Volodymir Zelensky, también se refirió a la guerra en su mensaje de Año Nuevo. Dijo que Ucrania quiere la paz, pero no a cualquier precio. “Queremos el fin de la guerra, no el fin de Ucrania. Estamos muy cansados, ciertamente, pero se equivoca quien cree que por eso nos vamos a rendir”.
Y de modo paralelo a cómo se desarrolla la polémica entre los que aseguran que hubo un ataque contra una de las residencias de Putin y quienes lo niegan, se registraron dos días de ataques masivos con drones rusos contra Kiev y otras ciudades de Ucrania y aparatos no tripulados ucranios contra refinerías, depósitos de combustibles, aeropuertos y fábricas de la industria militar de Rusia.
Un jefe militar ruso de alto rango entregó a un agregado militar estadunidense lo que dijo que era parte de un dron ucranio que contenía datos que, según él, probaban que el Ejército ucranio había atacado esta semana una residencia presidencial rusa.
Moscú acusó el lunes a Kiev de intentar atacar la residencia del presidente Vladimir Putin en la región de Nóvgorod, en el norte del país, con 91 aviones no tripulados de ataque de largo alcance. También dijo que Rusia revisará su posición negociadora en las conversaciones en curso con Estados Unidos para poner fin a la guerra de Ucrania.
Un video publicado en el canal Telegram del Ministerio de Defensa ruso mostraba al almirante Igor Kostyukov, jefe de la Dirección Principal del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Rusia, entregando al agregado estadunidense lo que describió como el mecanismo de control de un avión no tripulado hallado entre los fragmentos derribados.
El Wall Street Journal informó el miércoles que funcionarios de seguridad nacional de Estados Unidos habían descubierto que Ucrania no había apuntado a Putin o a una de sus residencias en un ataque con drones. Reuters no pudo verificar inmediatamente el informe.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó inicialmente su simpatía por la acusación rusa, diciendo a los periodistas que Putin le había informado del supuesto incidente y que estaba “muy enfadado” por ello.
El miércoles, Trump se mostró más escéptico y compartió en las redes sociales un editorial del New York Post en el que se acusaba a Rusia de bloquear la paz en Ucrania.
Ucrania ha negado haber llevado a cabo tal ataque y ha descrito la acusación como parte de una campaña de desinformación rusa destinada a abrir una brecha entre Kiev y Washington tras la reunión del fin de semana entre Trump y el presidente de Ucrania, Volodymir Zelensky.

