Por: Redacción Criterio Diario / Foto X: @BenjAlvarez1
El parlamento de Nicaragua, controlado por el oficialismo, aprobó el martes, en primera instancia, una polémica reforma a la Constitución que prohíbe la participación de los partidos opositores en las elecciones y alarga el periodo presidencial de seis a siete años, en medio de críticas del gobierno de Estados Unidos y otros países de la región.
La reforma, promovida por los copresidentes Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo, fue aprobada en primera legislatura. Según adelantó Murillo el lunes, la enmienda será ratificada a partir del 18 de enero en segunda legislatura, ya que la ley del país estipula que los cambios a la Constitución deben ser aprobados en dos periodos parlamentarios.
La reforma también extiende de seis a siete años los periodos de los copresidentes y otros cargos de elección popular, así como de los jefes del Ejército y la Policía.
A mediados de julio, Ortega afirmó públicamente que “no volverá a haber elecciones” en Nicaragua para evitar que los opositores “atrapen el Gobierno” nuevamente.
Varios países centroamericanos así como Bolivia, Brasil y Chile criticaron las declaraciones de Ortega considerándolas un nuevo retroceso democrático, mientras Estados Unidos instó a la comunidad internacional a aislar al gobierno nicaragüense y Panamá retiró a su embajador en Managua.
En 2024, el oficialismo aprobó una reforma que extendió el periodo presidencial de cinco a seis años y elevó a Murillo, entonces vicepresidenta del país, al cargo de copresidenta. También aplazó para fines de 2027 los comicios presidenciales que debían realizarse a fines de este año.
Ortega, un exguerrillero izquierdista, asumió en enero de 2022 su cuarto mandato consecutivo tras ganar unas polémicas elecciones en noviembre del año anterior. Próximo a cumplir 81 años, Ortega ayudó a derrocar a la dictadura de la familia Somoza a fines de la década de 1970 y, con casi dos décadas en el poder, es el líder que más años lleva en el cargo en América.
