En días pasados la famosa “Emprendora Digital” Italiana Chiara Ferragni, quien a través de los años ha ganado popularidad por ser una de las primeras influencers de la moda en el mundo, publicando el famoso blog “The Blonde Salad” donde desde el 2009 ha plasmado las últimas tendencias de la moda, los lugares más “in” para visitar, los últimos consejos de belleza entre otros temas; y siendo un ícono de la moda en las plataformas sociales, visitó uno de los museos más importantes en Italia, la Gallería degli Uffizi en Florencia, museo que alberga obras como “La Primavera” de Botticelli, “Bacco” de Caravaggio o “La anunciación” de Leonardo DaVinci, entre muchísimas otras obras de valor incomparable, todo dentro de un edificio del Siglo XVI. Ahí la influencer más famosa de Italia hizo una sesión de fotos para una famosa revista de moda y aprovechó su visita para que el Director del Museo le diera un tour privado del mismo. Durante la visita Chiara decidió tomarse una foto para instagram, posando frente al Nacimiento de Venus, obra maestra de Sandro Botticelli, la cual fue subida a las redes sociales del museo, y al pie de la foto en la descripción se habla de la Diosa Venus y el estándar de belleza del renacimiento haciendo una comparación con la belleza que presenta Chiara en esta era digital.

Esta visita desató un gran debate entre los puristas del arte, alegando que era un sacrilegio el que la influencer Italiana haya posado frente a una de las obras de arte más conocidas en el mundo, mientras usaba unos shorts de mezclilla, top blanco y sobre el top, una camisa a rayas sin abotonar. Otros atacaron la comparación hecha entre la Diosa Venus y la “Divinidad contemporánea en la era de las redes sociales” que presenta Chiara, otros más se indignaron solamente por la presencia misma de Chiara en el museo.
Lo cierto es lo siguiente, en la era digital en la que vivimos, donde la mayoría consumimos el contenido por medio de las redes sociales, la propuesta del museo es innovadora, el llevar al museo a audiencias más jóvenes, el fomentar que las nuevas generaciones quieran visitar los lugares que sus “ídolos digitales” visitan, el fotografiarse en los lugares que ellos se fotografiaron. El simple hecho de publicar la citada foto en redes sociales, hizo que la asistencia de jóvenes al museo se elevara en un 27%.
Eso nos muestra que quizás el modelo a seguir para los museos, es una presencia digital fuerte, no solo mostrando el contenido de sus colecciones, teniendo conferencias digitales, o utilizando las redes; sino identificando los sectores poblacionales que se muestran renuentes a visitar los recintos; acercando el arte a las generaciones que no se acercan a los museos, que los han tachado de anticuados y estáticos, demostrando que el arte, no importa si es prehispánico, colonial, moderno o contemporáneo es relevante en la vida diaria de todos y siempre ha sido y será un tema de conversación.
El reto que presenta nuestro entorno sería el encontrar un portavoz, con el cual la juventud Poblana se identifique y que mediante sus plataformas presente la otra cara de los espacios culturales en Puebla, exaltando la belleza histórica y cultural de los mismos. Quizás en México veríamos a Juanpa Zurita posando en el Museo Nacional de Historia (mejor conocido como El Castillo de Chapultepec) bajo el retrato de Maximiliano de Hasburgo, y aquí en Puebla a Luisito Comunica (quien es el influencer Poblano más famoso) en el Museo Regional del INAH comparándolo con la escultura que se tiene de San Cristóbal. Lo que es verdadero es que la cultura y los recintos tienen que acercar a la juventud a los mismos, invitándolos a asistir a los espacios culturales de Puebla, no solo para “el Gram” sino también para aprender de lo que ellos albergan y así conocer la riqueza que se tiene en la Entidad.
jaime.aguilar@criteriodiario.com

