Por: Redacción Criterio Diario / Foto: Twitter @Claudiashein
La Jefa de Gobierno de la Ciudad de México Claudia Sheinbaum se ha visto obligada a imponer restricciones de horarios en restaurantes, gimnasios, comercio y otras actividades, ya que los contagios y hospitalizaciones han ido al alza.
Y ante esta situación se ha mantenido el semáforo naranja, pero ¿Por qué no ha pasado a semáforo rojo la Capital como lo han hecho otras entidades?
En conferencia de prensa Sheinbaum Pardo, ha comentado que se requiere cierta cantidad de contagios para regresar al semáforo en la capital.
“Nosotros establecimos el tema de la hospitalización como un tema central (para establecer el semáforo rojo), pero el Gobierno Federal, a través de la Secretaría de Salud tiene 10 indicadores que nos establece en el color del Semáforo”, explicó.
Así que la Ciudad de México, se guía a partir del color de semáforo que envía el Gobierno Federal cada semana y ante ello se toman las decisiones correspondientes.
La mandataria afirmó que los esfuerzos se están enfocando en la realización de pruebas de COVID-19 y en el llamamiento a la población a guardar aislamiento.
“Más allá del tema del color del semáforo, es un llamado a la población a regresar a una situación de quedarnos en casa y en caso de salir tener todas las medidas de precaución”.
También dijo que a partir de los resultados que se obtengan sobre los contagios y las hospitalizaciones durante la semana, se tomará una decisión. Y se han incrementado el número de pruebas, primero a 10 mil diarias y después a 20 mil diarias.
Sin embargo, el Subsecretario Hugo López-Gatell ha comentado que el semáforo es un mecanismo de medición y que está sujeto a negociaciones.
