La semana pasada caminaba por el centro, específicamente sobre la 3 sur, cuando un afiche pegado en una pared llamó mi atención “¡Inicia la Temporada!” el mismo decía con letras amarillas, bajo ese letrero había imágenes de trompos.
Una gran sorpresa, ya que para mí, esas épocas en las que nos reunían en el patio de la escuela y alguien daba una demostración de trompo o de yoyo, parecen de una época que dejó de existir cuando todos los niños comenzaron a llevar celulares a las escuelas, pero no.
Es así que el día de hoy quisiera hablar un poco de esas mágicas temporadas que vivíamos en la niñez, que estaban determinadas por la actividad principal de los niños en las escuelas, para mi fueron tres: la temporada de canicas, la de trompo y la de yoyo.
En la época de las canicas podíamos encontrar decenas de pocitos escarbados en la tierra alrededor del patio que usaba la primaria, todos con la raya delimitante para iniciar el juego. Las canicas más comunes eran las agüitas si no mal recuerdo, y de ahí para arriba, el chiste era terminar con las que más te gustaban y que pertenecían a tu rival. El origen de este juego es difícil de ubicar, lo que sí sabemos es que es importado, es decir lo trajeron los españoles en la Colonia, y en diversas culturas como la Romana y la Egipcia se han encontrado vestigios que indican que los niños de la antigüedad también disfrutaron de este juego de competencia, quizás con diferentes reglas y términos a los que tenemos nosotros.
La segunda época, la del trompo era esa en la cual todos demostrábamos tener el trompo más novedoso del momento, ya sea el más nuevo de la marca líder de aquella época o quizás el de los colores más llamativos, y ahí sí, no recuerdo a alguien que pudiera hacer trucos con el… Quizás este juguete, que no podemos ubicar históricamente en cuanto a su nacimiento, es uno de los más populares en todo el mundo.
Y por último, el que para mí era el rey de las temporadas, el yoyo, no sólo por quedar fascinado por la cantidad de trucos que hacían los que llegaban a mostrar el juguete, sino porque en verdad era quizás del que veía a más personas usar alrededor de la escuela. El yoyo que de igual manera no se tiene una referencia exacta de su origen, aquí en México quizás de las campañas más populares fue la de la refresquera más famosa del mundo que regalaba yoyos rojos con el impreso de su logo.
Recordemos también que al inicio de las temporadas tanto de trompo como de yoyo, había una campaña en el programa de televisión infantil más famoso de México “En Familia con Chabelo”, al cual iban los mejores jugadores a hacer increíbles trucos que parecían sacados de otro universo.
Cabe destacar que, aunque las marcas más populares de yoyos y trompos los elaboran de plástico, nuestros artesanos logran una calidad superior y acabados increíbles, los elaborados con madera y decorados con filigranas de colores, o con decorados regionales son quizás joyas del arte popular que a veces da pena jugar con ellos por el temor a maltratar esas piezas dignas de museo.
Sin duda son juguetes tradicionales que siguen llamando la atención de muchos, quizás ahora de más adultos que de niños, pero siguen estando vigentes.
Habrá que intentar nuestra suerte y habilidad en alguno de estos juegos, quizás ganemos la canica a la cual siempre le tuvimos ganas, o logremos ese truco de yoyo que jamás nos salió de niños.
¡Feliz Día del Niño!
@JimboRomano

