Por: Redacción Criterio Diario / Foto: Google Maps
Desde 2017 los vecinos que habitan áreas cercanas a la parte elevada de la Línea 12 del Sistema de Transporte Colectivo (STC) se sentían inquietos, ya que a partir del temblor de aquel año se presentaron grietas en la infraestructura.
Después de esto, los vecinos no dejaban incluso que los vehículos de carga pasaran en la calle Tláhuac, desde Guillermo Prieto a Emilio Laurent, para no perjudicar más el trayecto de las estaciones Olivos y Nopalera.
“Ya está todo cuarteado, después del terremoto muchas casas tuvimos afectaciones y también ya estaban pasando camiones de volteo, que pesan toneladas y por eso decidimos cerrar”, declararon en una entrevista.
Ahora, 4 años después, la estructura de la estación Olivos colapsó cuando pasaban los vagones del metro.
En su momento el STC informaba que en las Líneas A y 12 se tenía registrado que había daños visibles en las vías y que se iba a actuar de inmediato para corregirlos.
Para la Línea 12 se había detectado una falla estructural en una columna, lo que debilitaba su funcionamiento integral en el soporte de peso y de elasticidad.
