La siguiente fiesta Mariana

Criterios Jaime A. Romano

La historia de esta semana inicia en 1586, cuando los primeros hermanos de la orden de los Carmelitas descalzos fundaron su convento en la Noble ciudad de Puebla de Los Ángeles. Tomando lo que originalmente era el espacio dedicado a la Virgen de los Remedios, los Carmelitas rápidamente convirtieron un espacio olvidado, en uno de los lugares de culto más importantes de la ciudad. 

Y es desde aquella epoca que el templo conventual del Carmen comenzó a tomar gran importancia en la vida diaria de la Puebla, no sólo por el culto a la advocación de la Virgen del Monte Carmelo, sino también por la venta de pera (sí, esa misma pera que se usó en la receta original de los Chiles en Nogada, era la producida en los jardines conventuales de este templo), así como la popularidad del panteón del Carmen mientras el mismo estuvo vigente. 

El tempo visualmente es un gozo, desde las bardas que delimiran la calle de la propiedad, nos presenta una excelsa muestra de la combinación de talavera y ladrillo, que acomodados de tal manera tan precisa que dan un ejemplo de la magnífica manufactura de la artesanía Poblana, no sólo en los materiales antes mencionados, si no en la construcción y en la herrería también. 

(Portico de la Iglesia del Carmen sobre la 17 oriente) Foto: Jaime A. Romano 

 

Es así como el culto a Nuestra Señora del Carmen fue quizás esparcido de esta iglesia hacia los demás puntos de la ciudad. En el templo de la Soledad (también conocido como Sagrario Metropolitano) ubicado en la 2 sur y 13 oriente podemos encontrar en el altar lateral en el lado del evangelio (viendo la iglesia de frente es el que se encuentra en nuestra mano izquierda) una bella imagen de la Virgen del Carmen, recordando que este templo fue el utilizado por el convento de Carmelitas descalzas bajo la regla de Santa Teresa, por ende ese altar lateral cuenta con varias imágenes de Santos Carmelitas a los cuales la Virgen del Carmen interviene por ellos.  

(Imagen de la Virgen del Carmen en el templo de la Soledad) Foto: Jaime A. Romano 

Tal importancia tiene la devoción a la Virgen que en el mismo lado del evangelio de la Catedral de Puebla, se encuenta en un nicho de igual manera una bella imagen de la virgen. Este sobre la pared del coro y no en una de las capillas. 

(Imagen en Catedral) Foto: Jaime A. Romano 

Y sin duda la imagen más venerada es la que se encuentra en el templo de la 16 de septiembre, esta iglesia cuenta con una gran decoración, cuadros de gran importancia como patrocinios de la Virgen del Carmen a frailes y monjas carmelitas así como laicos, los desposorios místicos de Santa Teresa, la Santísima Trinidad pintada por Villalpando (antes mencionado en esta columna) entre muchos más.  

Pero no sólo ese arte está en exhibición dentro del templo, quizás ignorado por los feligreses debido a la costumbre, pero el gran trabajo de los decorados en talavera que se encuentra en las paredes del templo es digno de admiración en cada visita, ya que es un lujo del cual pocos templos poblanos gozan y que nos da una idea de la riqueza con la que fue decorado y la importancia del templo durante la modernización del mismo. Esta presenta a dos figuras sosteniendo el escudo carmelita y una filactelia con el lema Carmelita “Zelo Zelatus Sum Pro Domino Deo Exercituum” (Me consume el celo por el señor, Dios de los ejércitos). 

(Decoración de talavera en las paredes del templo) Foto: Jaime A. Romano 

Y la figura central del templo nos presenta una bella representación de María, con una cara a la usanza de la época, la misma que data del siglo XVIII, la cual en próximos días se vestirá de gala como cada año, alrededor del día de su fiesta, el 16 de julio. Fecha en la cual recibirá a los fieles poblanos que buscan su protección o intercesión y que a la vez pasarán bajo su manto como lo dicta la tradición. 

(Imagen principal del Templo conventual del Carmen) Foto: Jaime A. Romano 

Así es como este viernes 16, Puebla celebrará a lo grande una de las últimas tradiciones grandes, en las cuales todo un barrio se junta a celebrar, es una en las cuales se puede ver a quienes regresan a su barrio original a dar gracias por los favores recibidos, las bendiciones y la salud; en las cuales podemos ver a los locatarios del vecino mercado conocido como “Del Carmen” (aunque su nombre sea Melchor Ocampo) participando en la festividad también. Es cuando desde temprano, después de la primer misa del día, podemos presenciar a las órdenes de religiosas vendiendo tamales, atole, pan relleno, buñuelos y demás productos preparados en las cocinas de sus conventos; y claro que en la noche se tiene la venta de chalupas, chanclas, chileatole y demás antojitos poblanos que marcan el festejo tan grande de este día.  

@JimboRomano