Por: Redacción Criterio Diario / Foto: Twitter @laoctavadigital
El vocero de Presidencia, Jesús Ramírez Cuevas, informo el pasado viernes 22 de enero que El presidente, Andrés Manuel López Obrador había pasado el día en el hospital debido a una “revisión médica de rutina”.
Ante la falta de información empezó especulación en las redes sociales hasta que confirmaron el estudio que se hizo el mandatario, se trató de un cateterismo cardiaco. El tratamiento fue en el Hospital Central Militar de la Ciudad de México.
Fue la Secretaría de Gobernación informó que se fue a hacer estudios de rutina, electrocardiogramas y pruebas de esfuerzo, pero los médicos decidieron hacerle, debido los resultados de su “revisión de rutina” algo más profundo: un cateterismo cardiaco.
“En este procedimiento se encontraron el corazón y las arterias del señor presidente sanos y funcionando adecuadamente”.
Recordemos que AMLO sufrió un infarto en diciembre de 2013, hace poco menos de 10 años.
El cateterismo cardiaco es un procedimiento de, relativa, corta duración. Dura entre media hora y una hora. Consiste en pasar una sonda delgada hasta el corazón. Normalmente, explica la Biblioteca Nacional de Medicina, la sonda entra por la ingle o por el brazo. Se toman muestras sanguíneas, se mide la presión en las cámaras del corazón y en las arterías y se mide el oxígeno en diferentes partes del corazón.
Finalmente AMLO apareció para hablar sobre su ingreso al Hospital Militar, tema que obviamente encendió las alarmas por eso de que acababa de salir de su segundo contagio de COVID-19.
El presidente publicó un video en sus redes este 22 de enero para informar que abandonó el Hospital. Habló un poco sobre el procedimiento al que se sometió, pero su principal objetivo fue dejarle claro a la población que hay Presidente para rato.
“Ya estoy de nuevo aquí en Palacio… muy tranquilo y muy contento porque tenemos que consumar la obra de la transformación. Ya hemos avanzado bastante, yo creo que ya asentamos las bases”.
A propósito de consumar la transformación del país, dijo que aunque llegara a sucederle algo, esa transformación no se detendrá. Mencionó que tiene listo un “testamento político” para asegurar la gobernabilidad de México en caso de no poder concluir su mandato.
“…con estos antecedentes del infarto, la hipertensión, mi trabajo que es intenso, sin tener en cuenta la posibilidad de una pérdida de mi vida, ¿Cómo queda el país?, tiene que garantizarse la gobernabilidad. Entonces, tengo un testamento para eso”.
“Tengo unas ganas de regresar a las giras y esto me estaba deteniendo. Entonces los médicos ya me autorizan que puedo hacer mi vida normal, es decir, que me puedo aplicar a fondo y que hay Presidente para un tiempo, el necesario, el indispensable, el básico para llevar a cabo los cambios y la transformación“.
Aclaró que el mencionado cateterismo se lo hizo apenas este fin de semana debido a que se atravesó su contagio de COVID-19 en la fecha que tenía programada previamente.

