Amor

Criterios Martha Vargas Vázquez

Sentimiento intenso del ser humano.

Palabra corta de cuatro letras que durante el mes de febrero se aplica constantemente por tener este mes “el día del amor y la amistad”. Muchos dicen que febrero es el mes del amor. Algunos lo definen como el vínculo de afecto que nace de la valoración del otro e inspira el deseo de su bien. Puede referir al amor como amistad, amor romántico, amor filial, amor propio, amor místico o amor por una causa. El amor se expresa a través de acciones, gestos y palabras.

Es de los temas más hablado y escrito en todas las épocas es el amor. Todos lo hemos sentido alguna vez en la vida. Los poetas han escrito sobre él, los cantantes le han cantado, y a su alrededor ha crecido toda una industria dedicada a encontrarlo, expresarlo y conservarlo. Pero ¿qué es el amor?, ¿dónde reside?, ¿qué lo desencadena?, y ¿qué pasa realmente en nuestras mentes y en nuestros cuerpos cuando nos enamoramos “perdidamente”?

Es difícil de definir, el amor romántico abarca el desarrollo de un fuerte vínculo emocional que es el “apego”, la atracción sexual y los cuidados. Los “enamorados” experimentan una serie de sentimientos intensos, como los pensamientos intrusivos, la dependencia emocional y un aumento de la energía, aunque estos sentimientos pueden limitarse a las primeras fases de la relación.

El amor romántico es universal. Ahora bien, el grado en que se expresa o constituye una parte importante de la relación sexual. .

Cuando nos enamoramos y sentimos amor numerosas regiones cerebrales, en particular las relacionadas con la recompensa y la motivación, se activan cuando pensamos en una pareja romántica o estamos en su presencia, entre ellas el hipocampo, el hipotálamo y el córtex del cíngulo anterior. La activación de estas áreas puede servir para inhibir el comportamiento defensivo, reducir la ansiedad y aumentar la confianza en la pareja. Además, se desactivan áreas como la amígdala y el córtex frontal, un proceso cuya función posiblemente sea reducir la probabilidad de la aparición de emociones negativas o juicios sobre la pareja.

El grado de activación cerebral durante las primeras fases de una relación romántica parece que influye tanto en nuestro propio bienestar como en qué medida la relación es un éxito o un fracaso. La felicidad, el compromiso con la pareja y la satisfacción con la relación tienen que ver con la intensidad de la activación del cerebro.

Las hormonas también intervienen en el amor. La oxitocina y la vasopresina son las hormonas más estrechamente asociadas al amor romántico. Las produce el hipotálamo y las libera la glándula pituitaria. Si bien ambas influyen tanto en los hombres como en las mujeres, las segundas son más sensibles a la oxitocina, y los primeros, a la vasopresina.

Las hormonas crean una sensación placentera gratificante. Esas vías están relacionadas también con el comportamiento adictivo, que tiene que ver con la conducta obsesiva y la dependencia emocional observables normalmente cuando el amor romántico está en su fase inicial.

Al vivir el amor también se sufre la perdida de él, ya sea por la ruptura, bien por el fallecimiento de la pareja. La pérdida es desoladora pero la mayoría de la gente es capaz de superarla y seguir adelante.

La minoría de personas que viven una pérdida por fallecimiento desarrolla una aflicción compleja caracterizada por sentimientos dolorosos recurrentes y obsesión con la pareja desaparecida. Todos los miembros de una pareja que pasan por un duelo sienten dolor en respuesta a estímulos relacionados con la pérdida   Hay quien afirma que en las personas que sufren una aflicción compleja, los estímulos también activan los centros de recompensa del cerebro, lo que produce una forma de compulsión o adicción que reduce su capacidad de recuperarse de la pérdida.

El amor romántico tiene muchas similitudes con el amor materno, las regiones cerebrales que se activan son muy similares

Pocas cosas parecen tan espontáneas como las fases iníciales del “verdadero amor” o del amor que una madre siente por su hijo, pero la realidad es bastante más compleja, un juego de hormonas y complicadas interacciones fisiológicas que lo convierten en una pequeña maravilla del mundo.

Yo creo que todo ser humano necesitamos dar y recibir amor a cualquier edad, sentirse amado, cuidado y protegido es lo más bello que puede uno sentir. Independientemente de todo lo que se mueve en el cerebro y hormonas el amor es el más bello sentimiento que se puede dar y recibir. Todo ser humano está lleno de amor para dar en cualquiera de sus formas.

Y puedo decir que el primer amor no siempre llega en orden, así que nunca cierren su corazón al amor debemos darnos la oportunidad de amar y sentirnos amados y sentir esa felicidad y ese deseo que solo se siente cuando se tiene un gran amor.

El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

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