Por: Redacción Criterio Diario / Foto Twitter: @azucenau
Ya que no hubo acuerdo entre la FGR y Emilio Lozoya, el juez decidió dictar la apertura del juicio oral contra el extitular de PEMEX. Ya se metieron amparos y pidieron aplazamientos por lo que no hay fecha para que inicie.
Desde el reclusorio Norte, un juez federal ordenó abrir el juicio contra Emilio Lozoya por los delitos de operaciones con recursos de procedencia ilícita, asociación delictuosa y cohecho. Todos relacionados con el caso Odebrecht.
En la audiencia también se llevó a cabo la calificación de pruebas y como que no le fue muy bien a la Fiscalía General de la República (FGR).
De las 39 pruebas que la FGR peleó para presentar contra Emilio Lozoya, el juez rechazó 22, aceptó parcialmente siete y sólo aprobó cinco.
Por su parte, la defensa del exdirector de PEMEX logró que el juez aceptará 20 testigos sorpresa que darán su testimonio a favor de su cliente. Además, dio luz verde a la presentación de ocho pruebas documentales más.
Por lo anterior, la FGR pedirá retrasar el inicio del juicio, ya que planea apelar tanta exclusión de pruebas contra Lozoya para poder exigir la condena de 46 años que se pretende se dicte contra el exdirector de PEMEX.
El juez desechó las pruebas porque con éstas se violó el secreto bancario y la confidencialidad de las comunicaciones privadas entre funcionarios bancarios y clientes. Algunas de las pruebas eran para demostrar los movimientos bancarios de Lozoya y Odebrecht.
La defensa de Emilio Lozoya presentó un amparo por considerar que, tanto la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) como PEMEX no cuentan con la personalidad que de víctimas del delito que dicen tener.
De realizarse el juicio, también éste irá contra la mamá de Lozoya, Hilda Margarita Austin. Para la doña, la FGR pide 21 años y tres meses de prisión, por asociación delictuosa y operaciones con recursos de procedencia ilícita.

