«No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que el negro tenga garantizados sus derechos de ciudadano. Los remolinos de la revuelta continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que emerja el esplendoroso día de la justicia»
Martin Luther King Jr, 1963
El color de la piel puede determinar el destino de una persona. hay evidencia que comprueba como, incluso sin que la discriminación racial este contemplada en la ley, una piel más oscura puede afectar la vida de alguien sustancialmente, le puede costar más trabajo encontrar un empleo o un salario justo, tener un ascenso o incluso poder ingresar a algunos restaurantes que asumen que les es conveniente fomentar el estereotipo de la piel blanca como sinónimo de un mejor status social y económico.
No obstante, la discriminación en razón del tono de la piel de las personas fue peor, mediante mecanismos legal y socialmente aceptados que hoy veríamos absurdos, pero que, se encontraban muy presentes como valores aceptados, pero hubo una persona que logró, con algunas frases y buena oratoria sumado a su enorme credibilidad, comprender el sinsentido de darle o quitarle derechos a una persona por su tono de piel: Martin Luther King Jr.
Se trataba de un pastor de la iglesia bautista de Montgomery que a los 25 años emprendió una lucha por los derechos de la gente negra, contra la pobreza y en contra de la guerra de Vietnam, convirtiéndose así en un ícono de la lucha por los derechos civiles, la igualdad ante la ley y la no discriminación en contra, incluso de la cultura que aceptaba la discriminación por raza que en ese momento dominaba en Estados Unidos.
Martin Luther King manifestó en Washington en 1963, el que es posiblemente el discurso más famoso del mundo y que sin dudas influyó en que se le otorgara el Premio Nobel de la Paz en 1964. El pastor demandaba derechos al día de hoy lógicos y justos, pero en ese momento inconcebibles: que todas las personas sin importar raza pudieran asistir a las mismas escuelas, protección a los activistas en contra de la represión policial y salario igual a trabajo igual.
El discurso I have a dream, “Yo tengo un sueño” tuvo una duración menor a 17 minutos, fue dicho ante más de 250 mil activistas y seguidores de King con un altísimo nivel de emotividad tanto del orador como de quienes lo escucharon, refleja las consecuencias de la discriminación y el modo en el que las personas negras han luchado y seguirán luchando por sus derechos.
A mi parecer, una sola frase sintetiza el sentir entero de Martin Luther King, sus seguidores y de quienes siguen siendo víctimas de discriminación en razón del color de su piel: “Tengo el sueño de que un día mis cuatro hijos pequeños vivirán un día en una nación en la que no se les juzgue por el color de su piel, sino por su cáracter”
Hay obras de arte capaces de cambiar la mente de las personas y de cambiar al mundo.
Aquí les dejo una versión resumida:

