No creo ser la única persona en el mundo en que siente que el mundo se va a acabar cada que un papa muere… y es más raro pensar que hay gente que nació y murió con un solo papa en su vida… igual que paso con la reina Elizabeth, no sé, me da como un poco de kiki el pensar que tal vez es la primera señal del fin del mundo, pero luego pienso… no tengo tanta suerte para que esta mundo enfermo y triste ya se acabe.
Como ya se imaginaran, estoy obsesionada con todo el proceso de los funerales, del testamento y de los arreglos que se tienen que hacer para que el cuerpo de Francisco aguante durante los días en lo que estoy segura que casi un millón de personas irán a presentar sus respetos
Un fenómeno muy extraño que se puede ver en redes sociales es que muchos mensajes empiezan con “no soy creyente pero…” o “no soy católico pero…” y algún mensaje en el que lamentan su fallecimiento, obvio tambien hay muchos que dicen que nunca fue el papa ya que Benedicto seguía vivo o que destrozó el verdadero catolicismo por sus “polémicas” declaraciones sobre los homosexuales, las trabajadoras sexuales, etc.
Mis hermanas y yo lo amábamos, claro que lo primero que nos gustó de él es que era un sacerdote jesuita y era lo más jesuita desde San Ignacio, bueno, eso creo ya que ninguno de los padrecillos jesuitas con los que convivimos en la escuela era un santo y mucho menos el reflejo de la humildad y sencillez; pero aun siendo argentino, que es el único motivo por el cual mi abuela no lo quería, era una persona agradable, tenía una buena vibra y se notaba que cuando opinaba sobre algo, con la mente abierta pero con el corazón muchísimo más abierto a todos y cuando me refiero a todos es todos.
“Te Deseo La Felicidad. Para Que Tengas Una Vida Plena” es uno de los libros que se publicaron con el Papa Francisco como autor; nos propone quince pasos para alcanzar la felicidad, pero no se trata de la que nos ofrece el mundo, sino de aquella permanente y eterna que viene de Dios. “El camino de Jesús siempre conduce a la felicidad. Siempre”; nos anima a salir de nuestra zona de confort, de miedo, de tristeza, para soñar en grande, para vivir plenamente nuestra vida aprendiendo a levantarnos tras los fracasos y a caminar de la mano de los demás: “En el arte de caminar lo que importa no es no caer, sino saber levantarse”.
Es un libro en el que no solamente se combinan distintos mensajes del papa Francisco a lo largo de los años sobre lo que es la verdadera felicidad, sino que estos se intercalan con citas de los libros, autores y películas que han marcado su vida, entre ellos, san Agustín, Chesterton, Dostoievski, san Juan de la Cruz, Tolkien, Octavio Paz y muchos más.
“No tengáis miedo de arriesgaros, sino de vivir paralizados». «La verdadera alegría no nace de las cosas materiales, de poseerlas. ¡No! Nace del encuentro, de la relación con los demás, del sentirse aceptado, comprendido, amado, de comprender y de amar no por interés pasajero, sino porque el otro es una persona”.
Un libro al que le tengo cariño es “El Nombre De Dios Es Misericordia” porque fue el último libro que le compre a mi abuelo, quien era el más religioso de la familia. “La misericordia es el primer atributo de Dios. Es el nombre de Dios. No hay situaciones de las que no podamos salir, no estamos condenados a hundirnos en arenas movedizas”.
Con palabras sencillas y directas, el papa Francisco trata de llegar a todas las almas, sin importar género, preferencias incluso religión, hablando de como la misericordia es la primera respuesta para darle un sentido a la vida, un camino de paz y de reconciliación, una cura a las heridas físicas y espirituales.
En la conversación con el vaticanista Andrea Tornielli, Francisco, sin ignorar las cuestiones éticas y teológicas, refuta que la Iglesia no puede cerrar la puerta a nadie; por el contrario, su tarea es adentrarse en las conciencias para abrir puertas a la hora de asumir responsabilidad y alejar el mal realizado. “También el Papa es un hombre que necesita la misericordia de Dios”.
También fue importante su papel político, uno que se notaba no disfrutaba en lo más mínimo; no se mordió la lengua en opinar sobre los problemas que existían en los países que visitaba, opino sobre la guerra y la migración. “Hagan Lio. Mensaje Del Papa Francisco A La Juventud Latinoamericana” de Isabel Rauber nos hace un recuento de los mensajes que dio a los jóvenes: Levántense, cuestionen, salgan, “hagan lío”, les dice en un llamado que es a la vez un ruego y una convocatoria.
El papa Francisco, la menos para mí, pasa a la historia como el papa que dio el primer paso para la modernidad, estaba consciente de las deficiencias de la iglesia católica, las que causan que cada vez más la gente se aleje y se enfoque en lo malo que se ha hecho durante siglos; aplico él vive y deja vivir, hablo del amor que todos merecemos dar y recibir… excepto la señora que le jaló su manita, esa señora no merece amor sino otro manazo.

