Kozaro el escriba gana el Premio Alfaguara 2026

Angelica Lobato Torres Articulos Criterios

Nos amanecemos con la noticia de que el escritor mexicano David Toscana ganó el Premio Alfaguara de novela 2026 con su obra “El ejército ciego”.

Toscana se une a una lista de escritores distinguidos con el Alfaguara, como la mexicana Elena Poniatowska (La piel del cielo, 2001), el argentino Tomás Eloy Martínez (El vuelo de la reina, 2002), la colombiana Laura Restrepo (Delirio, 2004), el nicaragüense Sergio Ramírez (Margarita, está linda la mar, 1998) y el mencionado Volpi (Una novela criminal, 2018).

“A partir de un hecho histórico en el que Basilio II, emperador de Bizancio, ordena cegar a 15 mil soldados búlgaros, el autor crea una fábula oscura y poderosa”, explicó Volpi, presidente del jurado que otorga el reconocimiento, sobre la obra de Toscana, de 64 años

“Alejándose del relato histórico convencional”, Toscana ofrece “una lectura simbólica, casi mítica sobre la guerra, el poder y la resistencia, narrada en primera persona por Kozaro el escriba”, continuó Volpi.

El manuscrito, precisamente, fue presentado al premio bajo el seudónimo de “Kozaro el escriba”.

“Como en mi novela estoy hablando de ejércitos, de guerras y demás, lo quise sublimar para que estuviera ahí algo del espíritu y la dignidad humana: el hombre que sin ver tiene muchas capacidades. Aunque la ceguera de estos soldados parezca afiliada con la tragedia, hay una rebeldía contra este destino”.

Toscana, nacido en Monterrey en 1961, es conocido por novelas como “Estación Tula” (1995), “Santa María del Circo” (1998) y “El último lector” (2004), que han sido traducidas a 17 idiomas.

Cuando escribe, el autor mexicano camina como un ciego, sólo protegido por su intuición.

“Como ingeniero, tal vez debería hacer planos, diseñar mis libros, pero los empiezo sin tener idea de cómo seguir. En mi literatura hay mucho de ensayo y error; a veces después de 20 páginas, lo tiro todo a la basura”,

En su juventud se bebió la prosa de Tolstoi, Dostoievski, Chéjov, Turguéniev, Bulgákov, Gógol y Ajmátova y desde entonces volvió a ellos una y otra vez, aunque se inclina ante Cervantes, Borges, García Márquez, Onetti y los trágicos griegos.

Toscana dijo no obstante que el Premio Alfaguara “es el que queremos” los autores, “por esta virtud que tiene el premio de que simultáneamente se publica en todos los países de habla hispana y esto es para un escritor lo más codiciado”.

El jurado describió el texto como “una fábula oscura y poderosa, alejándose del relato histórico convencional para ofrecer una lectura simbólica, casi mítica, sobre la guerra, el poder y la resistencia. Narrada en primera persona por Kozaro, el escriba, la novela adquiere un tono oral y poético que mezcla testimonio, leyenda y humor negro. Una gran épica de los vencidos”.

Toscana rechazó que en este título haga novela histórica, sino que “alguien me deja por ahí algo sabroso y me dedico a cocinarlo un poco más, a echarle especias, unas tortillitas y presentar un plato que pueda ser más rico que el que nos dejó la Historia”.

Toscana “ha creado una de las obras más singulares y fascinantes de la lengua española en estos 30 años”, alabó Volpi a su compatriota.

“Las novelas piensan por sí solas. Una vez que uno crea una alegoría, una metáfora, una historia, unos personajes y de algún modo te sustentas en las raíces clásicas de la literatura, la novela va a hablar por sí misma”.

Y puedo amar que hable de que una novela se cocina, se le da su tiempo de sazonarse y de que tenga el toque particular que solo quien la prepara puede darle. Toscana también habla de darle importancia a los pequeños detalles, destacándolo como los pequeños placeres que nos hacen felices.

Esperemos por su llegada a toda Latinoamérica para que conozcamos la historia del Kozaro.