El día más triste del año

Angelica Lobato Torres Criterios

No sé si ustedes lo sepan, pero el tercer lunes de cada año es conocido en algunos países como “Blue Monday”, si así como la canción ochentera, pero significa que este día en especial es conocido como el día más triste del año y en twitter leí que las estadísticas dicen que es el día en que más mujeres buscan ayuda para sus problemas sentimentales o mentales. Interesante ¿No? Y con esto de la pandemia me imagino que los casos de depresión están con todo.

Nunca me fije en si este fenómeno se veía reflejado en la búsqueda de libros, pero con el tiempo la cantidad de libros sobre como buscar la felicidad o dejar atrás la depresión, han crecido y lo peor, al menos a mi parecer, es que en algunos momentos la depresión la toman como cualquier cosa, como si cualquier tristeza fuera depresión y no lo es.

“Sentirse bien” de David Burns es un libro muy buscando al hablar de depresión; se encuentra en la zona de psicología y no en la de autoayuda, lo cual me parecería indicar que debería ser solo consultado por psicólogos, pero bueno… El libro habla de que la depresión y como afecta la vida de las personas que se dejan consumir por la nube gris de la pena. El libro en sí, y su manual de ejercicios correspondientes, nos ayudaran a buscar en nosotros cuales son las actitudes negativas y como cambiarlas para poder encontrar la plenitud… ¿Funciona? No lo sé, pero por algo se han vendido miles de copias.

Otro libro muy vendido es “Para Romper Los Patrones De La Depresión” de Michael Yapko. Este libro habla de cómo todo a nuestro alrededor puede causar que entremos en depresión y como sólo cambiando nuestra actitud ante la vida podrá ayudarnos y esto se logrará con una serie de ejercicios que te ayudaran a resolver los problemas más fácilmente y alejarnos de las situaciones que nos hacen daño.

Esta clase de libros a mí me causan un poco de conflicto porque también hay libros médicos sobre la depresión, de como se ve desde el punto neurológico y fisiológico, y pues no porque un libro me diga que con ejercicios puedo vencer alguna enfermedad se va a lograr, aunque tal vez sea de ayuda.

“Neurociencia Para Vencer La Depresión” del doctor Alex Korb, al menos te dice la verdad, no te puede curar de la depresión mágicamente, porque no existe una cura. El libro trata de explicar que es lo que pasa en el cerebro cuando alguien está deprimido y las cuestiones químicas que suceden. Pero al mismo tiempo dice que individualmente se pueden hacer cambios para mejorar todos los procesos y salir adelante más fácilmente.

Y como no podía faltar… ¿Quién más nos puede sacar de la depresión que la religión? No estoy juzgando las creencias de nadie, al contrario, admiro mucho a la gente de fe, cualquiera que esta sea; “Ayúdenme, siento depresión” de Joyce Mayer que cuenta su historia de depresión y como las escrituras le dieron las respuestas para salir de ella “Levántese en el poder de Cristo y reclame hoy su posición de gozo y libertad”, dice su contraportada y no les voy a mentir, si yo fuera creyente me encantaría saber que las respuestas están así de fácil… Y no empiecen con que si la iglesia esta corrupta y esas cosas, tener fe en algo más grande no va unido a seguir a una institución.

No dudo que estas opciones ayuden y tal vez consultarlas es el primer paso para mejorar. La opción más útil a mi parecer, si sienten que su tristeza va más allá y está afectando su vida, vayan al psicólogo o psiquiatra; con la pandemia hay grupos y hasta números telefónicos que les pueden ayudar a darse cuenta que es por lo que están pasando. La depresión es una enfermedad y créanme, saber que por lo que estás pasando tiene una explicación ayuda de manera significativa a sentirse mejor al tener un poco el control de lo que pasa. Trastornos depresivos hay varios y no se curan cuando alguien te dice “no estés triste” o cuando uno dice “ya mañana voy a estar bien”.

Aún si el “Blue Monday” no les afecto, piensen en su salud mental, que es tan importante como la salud física… Sino es que más, ya que la mente es tan poderosa que afecta la salud física, pero esa es otra historia…

angelica.lobato@criteriodiario.com