Hace no mucho tiempo, en un podcast escuche hablar a una mujercilla sobre como su vida cambio cuando escucho hablar, al que ahora es su exesposo con su mamá, sobre si ella no había sido diagnosticada con algún tipo de desorden mental, de aprendizaje o algo similar porque él llegó a creer que estaba en el espectro autista; para esto esta mujercilla ya estaba cerca de los 35 años y por supuesto, nunca había sido diagnosticada, es más ni se le había hecho ningún estudio del estilo, simplemente era “rara” pero cuando los escucho todo cobró sentido para ella y al mismo tiempo, todo tuvo sentido para mí.
Esta mujer hablaba de como cuando era niña no podía socializar fácilmente aunque si llegó a tener amigos; prefería los libros a jugar en el bosque, porque vivía en Alaska; de adolescente fue porrista aunque no era popular entre sus compañeros. Siempre quiso ser famosa aunque no le agrada la interacción con los fans y aunque no tiene muchos amigos, los pocos que tiene han sido por años. Cuando algo le llama la atención se vuelve algo obsesiva; ella fue diagnosticada con Asperger.
Y dije: “ah caray”, quitando lo de ser porrista y ser famosa, me identifiqué; tal vez lo que yo consideraba ser medio insensible podía tener una explicación, tal vez estoy dentro del espectro; desafortunadamente no hay mucha información o formas de diagnosticar esto en los adultos en nuestro país; seguramente si busco a alguien que diagnostique lo encontraré, pero mi piojismo (léase, la incapacidad de gastar en algo que no sea completamente tangible y necesario) me lo impide, pero lo que he investigado me hace creer que esta es la explicación de muchas cosas.
Sobre los adultos con Asperger no hay mucha información bibliográfica; por lo tanto, no hay mucha información en español, ni siquiera en internet. El “Manual Teórico Practico Del Síndrome De Asperger” de Elia Ángeles Pini nos da una explicación, aunque dirigida a los niños; el síndrome de Asperger es una discapacidad invisible relacionado a una limitación social, en el uso del lenguaje y la comunicación; muestra patrones de conducta e intereses; los cuales afectan el ámbito familiar, social, educativo y laboral. También da guía para que la gente alrededor de las personas con Asperger pueda desarrollarse, ya sea a nivel familiar, educativo o laboral. Eso aún no existe en el ambiente laboral, ya que la mayoría de los adultos que tienen, lo han identificado.
“El Síndrome de Asperger y la ansiedad” de Nick Dubin habla de cómo este síndrome está dentro del espectro de autismo, pero no afecta la capacidad de comunicación pero si la social; la cual puede causar ansiedad; el autor, que también tiene el síndrome, escribió el libro como un recurso de autoayuda con estrategias prácticas para entender, identificar y resolver muchas fuentes de ansiedad los cuales podrían ser comunes para mucha gente pero pueden ser magnificados para quienes padecen el síndrome de Asperger.
En mi caso, nunca me di cuenta de ser “diferente” como para considerarlo una discapacidad; tampoco me sentí con una capacidad destacada para aprender, pero si me siento muy orgullosa de mi inteligencia, mayor parte creada de mi curiosidad; pero mi incapacidad de sentir empatía, mi forma de “sentir”, que pasa de uno a 4 millones en 2 segundos, todos los sentimientos pero en especial, mi “capacidad” de hacer, lo que puedo decir, amigos, si tenerles un apego especial después de un par de días de no verlos… tal vez eso no es “normal” ¿pero que es normal?; entender ayuda, en especial por no sentirse mal de ser “rara”; amo ser rara pero me gusta saber que hay un porqué.

