A muchos de nosotros todavía nos educaron para percibir y considerar que las cosas tienen que durar el mayor tiempo posible, pero cada vez es más y más recurrente que nuestros estilos de vida y lo inmersos que estamos en las nuevas tendencias provoquen que se “necesite” estar cambiando de artículos en menor tiempo. La salida de las nuevas generaciones de celulares, las actualizaciones de las aplicaciones, las nuevas tendencias de la moda, automóviles modelo 2021 sin que si quiera llegue el año. Es más, hasta la información que recibimos se vuelve cada vez más y más desechable, alimentando la falta de memoria que de por sí sufrimos mucho en este país.
En el caso de la vivienda, suele pasar lo mismo, pero a menor velocidad. Primero, tenemos que entender un fenómeno que surge a partir de la generación millennial y, es que el estilo de vida y laboral que tenemos hace cada vez más complicado pensar en que vas a adquirir o vivir en una casa por un tiempo mayor a 10 años, que ya es mucho tiempo para muchas personas. Ya sea por cuestiones de empleo o personales, las nuevas generaciones necesitan cambiar de residencia en lapsos más cortos de tiempo por lo que constantemente tienden a moverse “con todo y chivas” a sus nuevas moradas. El proceso de mudanza requiere algo de tiempo para planificar brevemente lo que sí puedes llevarte y lo que no, sobre todo si te estas moviendo de una casa más grande a una más chica.
Una de las tendencias de esta “nueva normalidad” fue justamente aprovechar el tiempo en casa para reciclar y reacomodar las cosas y muebles que tenemos. Ya sea para encontrar un espacio en donde poder hacer home office en paz, o para darle un respiro a las áreas comunes mientras nos liberamos de cosas y recuerdos que sólo ocupan huecos que ni nosotros sabíamos que teníamos. Si fuiste víctima de Marie Kondo, seguro te diste cuenta que puedes sacar cajas enteras de cosas que ni recordabas que tenías.
Como arquitecto es muy común que pasen desapercibidos esos pequeños detalles importantes para el cliente, como dónde se cubrirá la necesidad para almacenar sus cosas. Es curioso que cuando se realiza el proyecto de su casa, ninguna de las partes menciona la forma en la que se van a aprovechar las zonas para guardar cosas que no son de uso diario. Tenemos, por ejemplo, la zona en donde guardamos los adornos de temporada. Ya sea navidad, halloween o una carne asada con la familia, todos en algún momento recordamos haber tenido una bodeguita o una repisa en la parte alta de nuestros closets en donde guardamos todo lo que no usamos comúnmente. No sé si en otros países pase, pero en México es muy común que compremos cosas “por si acaso”, y cuando uno se da cuenta ya tenemos un closet completo lleno de bolsas, cajas de adornos y decoraciones que tal vez nunca vamos a usar.
¿Se han percatado qué en las casas que se ofrecen hoy para venta no existen los espacios para almacenar? En los conjuntos habitacionales para estratos bajos hasta la clase media-alta, es increíble que ni siquiera los closets sean del tamaño necesario para guardar toda la ropa que se nos antoja comprar y ni hablar de un espacio destinado para guardar blancos, o una pequeña bodega para los adornos de temporada. Es más, muchas casas ni siquiera tienen un pequeño armario que sirva de alacena en nuestras cocinas. Es una de las quejas más recurrentes en la adquisición de vivienda nueva y es la que menos atención se le presta.
Retomando la idea de los objetos desechables; el consumismo y las redes nos hacen desear cosas que compramos sin necesidad y que inevitablemente debemos guardar en algún lado. Vamos a agregar que los muebles que se ofrecen hoy en día de forma comercial no son de la mejor calidad, lo que les da un periodo de vida relativamente corto: entre 3 y 5 años. Y no sólo por el desgaste, sino porque las tendencias en los muebles cambian constantemente. ¿Cuántos de ustedes tienen muebles o closets color chocolate? Ese es un ejemplo de modas pasajeras, que después de algo de tiempo hacen ver nuestras casas fuera de tendencia porque además las mueblerías no ayudan y dejan de producir en esos colores, para que sientas que necesitas cambiar tu imagen obsoleta.
Pareciera que estoy redactando una lista de quejas y problemas que nadie puede resolver, que son más bien males necesarios, con los que tenemos que aprender a vivir. Pero para todos los que no están de acuerdo en conformarse con ese estilo de vida, les voy a compartir algunos consejos que les pueden ayudar a adaptarse mejor a las necesidades de almacenaje que pudieran tener:
-Primero que nada, es muy recomendable que ordenen y clasifiquen todo lo que tienen. La mención que hice sobre Marie Kondo no era crítica, más bien tomen esa base y concienticen todo lo que tienen mientras deciden lo que es valioso y lo que no en sus vidas.
-Consideren si algo de lo que vayan a desechar tiene algún valor de cambio, para aprovechar y venderlo en línea. A nadie le caen mal unos pesitos y probablemente con ese dinero extra hasta puedes hacer una inversión en el siguiente punto.
-Debo hacer hincapié en la importancia del orden y la clasificación de sus objetos porque de eso depende el lugar que se les va a destinar en sus casas. Y en función de lo anterior, hagan una pequeña inversión en muebles para almacenar. Recomiendo repisas o closets prefabricados, de los cuales hay muchos tipos tanto en línea como en Home Depot. Son muy convenientes y no quitan más de 40cms de espacio en cualquiera de los muros que puedan tener en sus casas.
-Por último y no menos importante, consideren la opinión de un arquitecto o diseñador de interiores porque el chiste no es únicamente guardar y acomodar, sino que sus casas se vean estéticas y en armonía con sus necesidades.
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