En el libro de Job, capítulo 41 se describe a una criatura de la siguiente manera “… ¿Quién descubrirá la delantera de su vestidura? ¿Quién abrirá las puertas de su rostro?…” “…Con sus estornudos encienden lumbre, y sus ojos son como los párpados del alba, de su boca salen hachas de fuego centellas de fuego proceden, en su cerviz mora la fortaleza y esparciese el desaliento delante de él…” “…De su grandeza tienen temor los fuertes, cuando alguno lo alcanzare, ni espada ni lanza ni dardo durará…” “…No hay sobre la tierra su semejante, hecho para nada temer…”.
No le traigo apreciado lector, dogmas o versos o material de algún culto religioso, traigo la descripción de un ser mitológico, que en la actualidad existe y que se comporta de maneras muy distintas a las que se mencionaron en un inicio; Thomas Hobbes en su libro titulado “Leviathan, or The Matter, Forme and Power of a Common-Wealth Ecclesiasticall and Civil” retrata al poder absoluto (El Estado Absoluto) y su relación con el individuo mediante un acuerdo donde el sujeto renuncia a ciertos derechos pon un bien común, así este ser invisible denominado “Leviatán” bajo su custodia y bajo su aura queda el resguardo de un orden mediante múltiples brazos que atañen a la bestia mitológica, como hoy en día es, la democracia.
¿El Leviatán puede sucumbir ante un tweet?
Si bien, en la época de Hobbes no existían las redes sociales o internet para atacar un gobierno, se tenía la disputa entre Estados Nación en aquellos años (Tratado de Westfalia, 1648) mediante la conquista de nuevos territorios o la disputa de los existentes por las armas y los intereses recaudatorios, no dejemos de recordar que la idea de Nación-Estado es un concepto que engloba las características culturales como pueden ser las antropológicas, lingüísticas, económicas o de culto, la delimitación territorial así como la propia seguridad. En su capítulo XXI de la citada obra Hobbes, escribe sobre “La Libertad de los súbditos” donde manifiesta la ausencia de oposición y de no tener libertad para ir más lejos de lo que provee el Leviatán, donde se considera a la libertad como una extensión de los acuerdos tomados (leyes) y que si estos no son actuados mediante el uso de las armas, de nada valdrá que se cumplan; este es el actual vivir del planteamiento de las redes sociales en la línea temporal de 10 años.
La red social conocida “Twitter” fundada en la ciudad de San Francisco, California en los Estados Unidos de Norte América, en el año de 2006, la cual, tuvo su prueba de fuego durante las campañas electorales y movimientos sociales de la presente década (2010-2020), y en una entrevista realizada por un medio digital a uno de los co-creadores, Jack Dorsey, habla acerca del papel que tiene la aplicación digital en el transcurrir de la vida mundial, donde comenta información relevante para cualquier tomador de decisiones en cualquiera de los órdenes de gobierno que se encuentre:
Toda la información publicada ( en Twitter) se dedica a verificar con algoritmos de aprendizaje automático
La tecnología amplifica mentiras o calumnias, son los reporteros e investigadores quienes verifican la fuente.
Las personas son quienes deben determinar que fuente es confiable.
Son los líderes, organizaciones, los gobiernos y las empresas quienes usan Twitter para compartir sus PENSAMIENTOS en tiempo real no la empresa a ellos.
Los principios de Twitter son focalizar, dar confianza y verdad (honradez).
El co-fundador de Twitter menciona además, que los 328 millones de usuarios, su objetivo es que “todos estén en el aquí y ahora como fuerza y formula”, interacción real y que pueda replicarse en otros medios de comunicación, compartió para el periodista Carlos Manuel Sánchez del portal XL Semanal.
Esta postura por parte de la empresa a fragmentado y derribado varios “Leviatán” desde la visión del gobernante y del gobernado, actores de la vida nacional e internacional, que pretenden gobernar desde los 280 caracteres o videos de “propaganda” han orillando a los grupos contrarios a reaccionar desde la misma distancia o desde el anonimato, sin tomar en cuenta que “tomar las armas para hacer cumplir los acuerdos o leyes” no debe ser desde un ambiente ya hostil y donde la confrontación no es para hacer cumplir los acuerdos o leyes, pues existen diversos intereses globales que afectarían la decisión política local de una comunidad, ciudad, estado o país al ser cuestionados.
Es tan delicado como un cristal la vestidura de dicha criatura, que los ciudadanos que han forjado durante siglos no están presentes para defenderla ya que hoy se debe enfrentar ante otras criaturas en el medio ambiente o esfera de lo público, como son el comercio, la mercadotecnia, la polarización social, el racismo y demás. Si bien autores recientes han escrito sobre el concepto de nación-estado, es inevitable que la figura no desaparezca, pues al final el “contrato social” sigue estando presente.
Por ello como Consultorio Abierto damos las siguientes recomendaciones para el uso de Twitter del Gobierno:
Contar con asesores o expertos en comunicación política y transmisores de mensaje, no un community manager sin experiencia en política.
Establecer programas de comunicación social interna entre las unidades administrativas del gobierno.
Especialistas en generadores de discurso, diseño y presentación de resultados en medios digitales.
Analistas de tránsito de información de redes sociales en “tiempo real” pues un evento puede ser altamente riesgoso si no es atendido en el tiempo adecuado.
“Feedback” o retro alimentación de campañas y comentarios sobre percepción del trabajo realizado, bajo algoritmos de palabras frecuentes en respuesta al mensaje (aprobación o desaprobación).
Priorizar una línea directa del tomador de decisiones (Alcalde, Gobernador, Diputado, Senador) con el ciudadano en el menor tiempo posible.
Transparencia en los actos presentados en las plataformas como “Twitter”, concretos y directos los hechos evitando ser repetitivos o sin sustento.
paulbonillatransparencia@outlook.com
