Narrar la historia
La historia, bien narrada, es subversiva, combativa, ilustrativa, seductora, rebelde, sugestiva, apasionante, cómica, trágica, dramática; es telenovelesca, a veces puede generar desde admiración hasta enojo y desilusión, dejarnos boquiabiertos y ofendidos, convertirnos por instantes en entendedores del mundo, luego hacernos sentir nostalgia por otros tiempos, transformarnos en hacedores de prospectivas, analistas de personalidades o laboratoristas […]
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